Cierre del 35 Festival Internacional de Mar del Plata

Fin de fiesta feliz

Cecilia Barrionuevo y Fernando Juan Lima en la ceremonia virtual de cierre del encuentro, junto al equipo de programadores.

El cine cordobés descolló en Mar del Plata y “Esquirlas” se llevó cinco premios, entre ellos a Mejor Directora para Natalia Garayalde   

La entrega de premios del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata confirmó anoche lo que ya se intuía en el éter invisible del universo virtual en que se desarrolló la 35 edición, que se volvió la más importante para la historia de Córdoba. Si bien los premios constituyen una instancia relativa para validar la calidad de un filme, lo cierto es que nuestra Provincia nunca se trajo tantos galardones del encuentro marplatense: casi todas las películas participantes en las competencias oficiales merecieron algún reconocimiento, algo que no es casualidad pues todas ostentaron a su modo una calidad infrecuente en el encuentro de la ciudad feliz (hasta se diría que “Un cuerpo estalló en mil pedazos”, de Martín Sappia, la única que se quedó sin galardones, merecía otra suerte).

El protagonismo absoluto se lo llevó “Esquirlas”, de Natalia Garayalde –habitual columnista de HOY DÍA CÓRDOBA-, quien en su debut como directora se alzó con el premio oficial a la Mejor Dirección de la Competencia Argentina de Largometrajes, además de varios premios no oficiales, sección donde literalmente arrasó: se llevó el reconocimiento a la Mejor Película Argentina otorgado por la Asociación de Cronistas Cinematográficos (ACCA), el premio a la Mejor Ópera Prima dado por la Asociación de Directores de Cine PCI, a la Mejor Película de Perspectiva de Género y una Mención Especial por su Edición, para Julieta Seco y el citado Martín Sappia, director de “Un cuerpo…” que mereció este reconocimiento. A su vez, dentro de la misma Competencia Argentina de largos, “Las motitos”, de Inés Barrionuevo y Gabriela Vidal, se llevó el premio Patacón a Mejor Actriz para Carolina Godoy y el premio que otorga la Asociación Argentina de Sonidistas Audiovisuales al Mejor Sonido, para Atilio Sánchez.

Ya en el apartado de cortometrajes, el jovencísimo director Pablo Martín Weber, estudiante del Departamento de Cine de la Facultad de Artes de la UNC, se llevó el Premio Astor Piazzolla al Mejor Cortometraje de la Competencia Argentina, máximo galardón de la sección oficial, con su particularísimo “Homenaje a la obra de Philip Henry Gosse”, que también ganó dos premios respectivos en la sección independiente, con el premio a Mejor Corto que otorga el Fondo Nacional de las Artes y el premio homónimo que elige el Banco Nación, Lahaye Media y Pomeranec Sonido. Para completar el podio, el cortometraje “Distanciades”, de Paula Arancibia Bravo, también estudiante de la UNC, mereció una Mención Honorífica del jurado del Premio Georges-Méliès al Mejor Cortometraje Latinoamericano con temática de diversidad.

De esta manera, en una edición insólita donde Mar del Plata consiguió mantener su estándar de calidad en la programación y las actividades paralelas pese a las dificultades de la pandemia, Córdoba brilló con luz propia gracias al talento de sus directoras y directores, que se siguen renovando en un contexto de mayor equidad, pues este año participaron en igualdad numérica tanto hombres como mujeres. Un reconocimiento merecido y una noticia para celebrar en un año durísimo para la comunidad cinematográfica local.

Natalia Garayalde agradeció vía virtual los reconocimientos.

Por lo demás, el documental español “El año del descubrimiento”, de Luis López Carrasco, ganó el Astor de Oro como la Mejor Película de la Competencia Internacional, mientras que el argentino Nicolás Prividera se llevó el premio al Mejor Guion por “Adiós a la memoria”, la actriz María Villar se impuso en la categoría Mejor Interpretación por su notable papel en “Isabella”, de Matías Piñeiro, quien además ganó el reconocimiento a la Mejor Dirección de la sección; y la debutante coreana Yoon Dan-bi obtuvo el Premio Especial del Jurado por “Moving on”.

Notable entrecruzamiento de tiempos, imágenes y sonidos, el documental de López Carrasco aborda la crisis de la región de Murcia en 1992 a través de los testimonios de los propios operarios e hijos de trabajadores que relatan la tragedia social que vivió esta zona de España mientras Barcelona se preparaba para recibir los Juegos Olímpicos de 1992, en un filme que propone una narración simultánea y paralela entre ese pasado y el presente que lo vuelve muy original.

En la Competencia Latinoamericana se impuso la extrañísima “Los conductos”, película realizada en fílmico por el director colombiano residente en Francia Camilo Restrepo. Suerte de thriller alucinado, donde las sombras tienen más protagonismo que la luz, el filme sigue la suerte de un personaje decidido a matar al jefe de una secta a la que ha pertenecido, en una suerte de alegoría sobre la violencia en Colombia que tiene mucho de realidad: el actor principal en realidad se interpreta prácticamente a sí mismo porque vivió una historia similar. Los filmes “Mascarados”, de los hermanos brasileños Marcela y Henrique Borella, y “Fauna” del mexicano Nicolás Pereda, recibieron también Menciones Especiales en la sección.

En cuanto a la competencia de cintas nacionales, además de los premios a las películas locales ya reseñados, “El tiempo perdido”, de María Álvarez, ganó como como Mejor Largometraje y el director Edgardo Castro recibió una mención especial por “Las ranas”. En la Competencia de Estados Alterados, por último, la Mejor Película fue la notable “Mes chers espions”, de Vladimir León, y el jurado otorgó una mención especial para “Heliconia”, de Paula Rodríguez Polanco.

Se terminó así una nueva edición de Mar del Plata, donde el festival tuvo que asumir nuevos desafíos ante la imposición de la virtualidad, que todo indica fueron superados: según los primeros números, más de 250.000 espectadores participaron del encuentro vía su sitio oficial (100.000 a través de Cine.ar Play y TV y 180.000 vistas en el canal de YouTube), una repercusión que confirma la necesidad de federalizar este tipo de encuentros. Acaso el futuro traiga nuevas posibilidades y esperanzas.

Por Martín Iparraguirre

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35 Festival Internacional de Mar del Plata – Algunas películas

Familias atravesadas por la historia

“Moving on”

Algunas películas de la 35 edición del Festival Internacional de Mar del Plata

El frío helado del mundo virtual no le hace justicia al Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, que consigue sostener el fervor cinéfilo que lo distingue a fuerza de una programación con mucho trabajo detrás en un año donde la producción mundial de cine estuvo en gran parte paralizada. Cualquier espectador que pase por su plataforma podrá acceder a una variedad de propuestas tan amplia que difícilmente resulte indiferente a los placeres y las posibilidades que el séptimo arte tiene para ofrecer, en momentos donde su potencia reparadora cobra doble relevancia ante la tristeza colectiva que generó la muerte de Diego Maradona. A la amplia oferta de películas, se suman los diálogos con sus propias directoras y directores o las “Charlas con Maestros” que, todos los días a las 18, ofrece en vivo el festival por su canal de Youtube  (MarFilmFestival), por donde ya pasaron figuras como los norteamericanos Walter Hill, Miranda July o el animador Glen Keane, el catalán Albert Serra o el colombiano Andrés Duque. Hoy será el turno de la portuguesa Rita Azevedo Gomes, un verdadero privilegio para quienes entienden al cine como una forma poética de relacionarse con el mundo. Todas las actividades pueden revivirse además en el canal del festival. La 35 edición del encuentro marplatense mantiene su nivel clásico de exigencia y deja ya una certeza: la pandemia que frenó al mundo no pudo con el cine.

Por lo demás, basta asomarse a la Competencia Internacional del encuentro para confirmar la heterogeneidad que caracteriza a Mar del Plata. De la singularísima mezcla de inocencia, ironía y delirio propia del japonés Sion Sono en “Red Post on Escher Street” –que ayer ya salió de cartelera–, se puede pasar al retrato sutil de la intimidad de una familia de clase media en la surcoreana “Moving on”, ópera prima de la realizadora Yoon Dan-bi, o al reencuentro reflexivo con el pasado personal del argentino Nicolás Prividera en “Adiós a la memoria”, último opus del realizador de “M” (2007) y “Tierra de los padres” (2011), que el miércoles se estrenó en la sección.

“Adiós a la memoria”

Esta variedad de propuestas no reniega de una línea editorial del encuentro, que se detecta en ciertos puentes que se pueden establecer entre las películas de las distintas secciones. Si hablamos de la competencia principal, la reflexión sobre los lazos familiares hermana por ejemplo a “Moving on” y “Adiós a la memoria” (*), películas que sin embargo no podrían ser más disímiles en términos estéticos y narrativos. La ópera prima de Yoon Dan-bi es un retrato amable y sutilmente conmovedor sobre la dinámica íntima de una familia sumida en una crisis imperceptible, que atraviesa silenciosamente a sus miembros. Al inicio, el padre del grupo familiar se muda junto a sus dos hijos, la preadolescente Okju y su hermano menor Doonjo, a la casa de su propio progenitor, más amplia y reconfortante que la suya, porque éste ha sufrido un problema de salud. La ausencia de la esposa abre una incógnita que se irá develando paulatinamente, aunque al grupo se sumará pronto la tía de los chicos, también en crisis con su pareja. Desde la mirada de los más pequeños, la directora presentará paulatinamente los conflictos de cada miembro de la familia, que no son nada extravagantes y hasta se diría universales: desde las restricciones  económicas que vive el padre en un tiempo de crisis, el despertar amoroso que se asoma en Okju mientras procesa el abandono de su madre, el fin del sueño romántico de la tía en su matrimonio, la avanzada edad del abuelo, la inconciencia del niño. Siempre medida en su tono, con planos amplios que registran la comedia humana que viven sus protagonistas a cierta distancia pero con un cariño que se refleja en la belleza de su puesta en escena, la directora irá desplegando las formas en que cada quién intentará afrontar sus dramas con la familia como un endeble refugio, pues no termina de asumir su crisis y por momentos puede funcionar más como una carga para sus miembros. Plena de humanidad, sin caer nunca en la cursilería, la película ofrece momentos de auténtica emotividad en un retrato que nunca cede a la idealización de la institución social que aborda, aunque tampoco deje de mirarla con afecto.

Como en todas las películas del director, la historia familiar se cruza con la Historia política en mayúsculas en “Adiós a la memoria”, donde Prividera revisa la vida de su padre Héctor, modificada irremediablemente por la desaparición de su esposa Marta Sierra –madre del director– en la última dictadura militar argentina. Ensayo sobre la memoria como indica ya su título, el disparador de la película es un hecho tan triste como significativo para el director: los olvidos que sufre su padre a causa de la enfermedad de Alzheimer. Claro que en vez de circunscribirlo a un drama personal como haría cualquier persona, Prividera lo utiliza como trampolín para revisar no sólo la relación con su padre y la forma en que procesó la desaparición de su madre, sino también la propia historia Argentina, sus formas de memoria o de olvidos, el neoliberalismo, las relaciones entre las clases sociales y la ilusión siempre latente de un cambio social. Todo, atravesado por una reflexión sobre el estatuto de la imagen como documento histórico, como reservorio acaso perecedero de un tiempo que se esfuma en el aire tan pronto como el hombre intenta olvidar aquello que lo hiere.

“Correspondencia”

El mecanismo narrativo del filme parte de la lucidez del director para interpretar una experiencia histórica en la dimensión más íntima de su familia, representada en este caso por las filmaciones caseras de su padre, entre otros archivos, donde Prividera puede leer tanto el trauma que llevó a su progenitor a aislarse del mundo en pos de un olvido imposible, que sólo llegaría con la enfermedad, como el síntoma de un país que no se anima a verse de frente a sí mismo, condenado a repetir cíclicamente sus tragedias. Con el auxilio de un conjunto de pensadores que proyectan sus reflexiones a un terreno universal, “Adiós a la memoria” es testimonio de toda una línea de películas que se encuentran en el Festival de Mar del Plata, como la ya comentada “Esquirlas” o “Como el cielo después de llover”, de Mercedes Gaviria, que utilizan la memoria personal resguardada en videos familiares para pensar nuestra historia colectiva desde la más viva y ardiente intimidad, con una potencia que sólo el cine puede lograr.

Pero si de memoria se trata, acaso las cartas sigan siendo aún hoy su soporte más confiable, en tiempos donde la fugacidad de la imagen digital amenaza con potenciar notablemente su fragilidad. El mediometraje “Correspondencia”, de la chilena Dominga Sotomayor y la española Carla Simón, es otro ensayo hermoso que piensa la vida familiar en un contexto histórico preciso, donde los acontecimientos que sacuden a una sociedad repercuten directamente en las perspectivas de vida y la estabilidad emocional de sus miembros. Filmada en forma de una conversación epistolar entre las jóvenes cineastas, donde ambas reflexionan sobre sus familias, la maternidad, los mandatos sociales y el cine mientras van tejiendo un nuevo vínculo afectivo; la película constituye un tratado amoroso sobre la condición de la mujer en nuestros días, con imágenes de archivos familiares o de la propia cotidianeidad de las directoras que se van cruzando amablemente como epístolas lúcidas hasta que la historia irrumpe con la furia que la caracteriza: el estallido social de octubre de 2019 en Chile cierne un manto de sombra sobre la vida de Sotomayor, que termina el filme con una certeza atroz. ¿Cómo hablar de cine cuando los jóvenes quedan ciegos en las calles por los perdigones de Carabineros? Se preguntará la cineasta, que afirmará sin titubear: “Recordé la normalidad, aquí seguimos en dictadura”. Acaso su propia película sea la mejor respuesta al dilema.

Por Martín Iparraguirre

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* “Moving on” y “Adiós a la memoria” se podrán ver hasta este viernes 27 de noviembre por última vez, mientras que “Correspondencia” seguirá en cartelera hasta el domingo, siempre en el sitio del festival: www.mardelplatafilmfest.com

35 Festival Internacional de Mar del Plata – Algunas películas

Ecos de otros tiempos, en nuestro tiempo 

“Las Mil y Una”

Recomendaciones de la 35 edición del Festival Internacional de Mar del Plata 

El Festival Internacional de Cine de Mar del Plata transita su 35 edición sin los encantos que ofrece la “ciudad feliz” por las restricciones que impone la pandemia, algo que sin dudas afecta la experiencia cinéfila -que se define por cierta disposición a encontrarse con otros en el disfrute compartido del cine-, pero que a través de la virtualidad abre posibilidades hasta el momento inéditas: por una vez, todos los argentinos con medios de conexión suficientes para soportar ciertas condiciones de reproducción, pueden acceder a las películas que ofrece el encuentro. Cada mañana, a través de la página https://www.mardelplatafilmfest.com/35/es/, se van publicando las películas que estrenan en la jornada y los interesados pueden sacar entradas gratuitas para verlas durante las siguientes 72 horas, aunque los cupos de espectadores son limitados. De esta suerte, tanto un habitante de Ushuaia como otro La Quiaca pudo ver, en los últimos días, la riquísima variedad de propuestas que ofrece un festival donde el cine de autor más prestigiado del mundo convive con películas de directores debutantes, cine social latinoamericano, obras rescatadas del pasado o filmes de género puro y duro como el terror fantástico, entre muchas otras posibilidades. 

Por lo pronto, en estos primeros días del encuentro, la producción cordobesa se hizo notar con fuerza gracias al estreno de “Un cuerpo estalló en mil pedazos”, de Martín Sappia, “Esquirlas”, de Natalia Garayalde, y “Homenaje a la obra de Phipil Henry Gosse”, de Pablo Martín Weber. La razón no está ya en la atención que, hace unos diez años, pudo generar en Buenos Aires la proliferación de películas cordobesas sino en la calidad propia de estas obras que, cada una a su modo, muestran la construcción de una mirada singular sobre el mundo y los seres que lo habitan, propia de los directores que las firman. Con el notable ensayo de Sappia sobre la figura casi mitológica de Jorge Bonino ya fuera de cartelera, vale la pena dedicar unas líneas a las películas de Garayalde y Weber, que seguirán por algunas horas más a disposición de sus virtuales espectadores en el sitio web del festival. 

Testimonio íntimo de la perversidad política que caracterizó a un tiempo emblemático de Argentina, “Esquirlas” constituye una película ineludible para pensar no sólo nuestra historia sino también los modos que puede adoptar la política en el presente, a partir de las diferentes concepciones que se ponen en juego sobre las prioridades y responsabilidades del Estado respecto a la población. Como se sabe, la película versa sobre las explosiones en la Fábrica Militar de Río III, aunque el giro micropolítico que propone, de una potencia inusitada, se encuentra en su punto de vista. Estructurada a partir de los videos caseros que la propia cineasta filmó con apenas 12 años en los trágicos días de noviembre de 1994, cuando aconteció la explosión, el filme ofrece un acercamiento en primera persona a las consecuencias que tuvo en la familia de la directora y en su comunidad, que se extienden como una amenaza atroz sobre el presente. El contraste entre la mirada cándida de la propia Garayalde jugando a registrar el caos colectivo que acontecía en una ciudad en estado de guerra con la indiferencia, la mentira y el cinismo de la clase política y judicial, reflejado en algunos documentos de época, convocan a la indignación y marca los límites que nunca deberían volverse a cruzarse en la historia política argentina. El filme, que es uno de los candidatos en la Competencia Argentina, se podrá ver hasta hoy en el festival.

“Homenaje a la obra de Phipil Henry Gosse”, de Pablo Martín Weber

Tan personal a su modo como el filme de Garayalde, el ensayo de Weber es un cruce lúdico entre las reflexiones del joven director respecto al devenir tecnológico de la especie humana con los postulados del naturalista británico Phipil Henry Gosse, que en pleno siglo XIX intentó conciliar el estudio de los fósiles y el universo de los corales con la mitología cristiana. La perspicacia de Weber consigue tender relaciones sorprendentes entre los conceptos de Gosse (que para explicar la contradicción entre los 6.000 años de historia que postulaba el Génesis para el mundo con los datos de la realidad que ofrecían sus amados fósiles, postuló la posibilidad de que Dios hubiera creado la tierra con un pasado implícito, inexistente) y la materialidad del mundo digital, entre el estudio arqueológico y los archivos tecnológicos como testimonio de nuestra era, en un juego especulativo que se abre a múltiples posibilidades que pueden derivar tanto en una reflexión sobre las falsas realidades creadas por la tecnología digital como sobre la estrategia comunicacional del Estado Islámico, a partir de películas del propio grupo terrorista extraídas de empresas de seguridad norteamericanas. “Homenaje a la obra de Phipil Henry Gosse” se presenta en la Competencia Argentina de Cortometrajes y se podrá ver hasta el 29 de noviembre. 

Dentro de la Competencia Internacional, por último, hoy será también el último día para ver “Las Mil y Una”, de Clarisa Navas, un interesante acercamiento a la vida comunitaria de un barrio precario de Corrientes. Filmada a partir de planos secuencia que siguen obsesivamente a su protagonista Iris, una adolescente amante del básquet que ha dejado la escuela, la película logra sortear el mayor desafío que enfrenta cualquier cineasta que pretenda filmar a una clase social relegada: evita caer en la conmiseración y la lástima tanto como en su reverso complementario, la estigmatización de los otros. Al contrario, Navas logra que la cámara se instale en el barrio de Las Mil Viviendas como un habitante más para seguir el derrotero de un grupo de adolescentes en busca de su propia identidad en un mundo hostil, donde la violencia y la discriminación conviven con los lazos de solidaridad que pueden tejerse entre quienes son considerados diferentes. Con un cariño notable por sus personajes, la directora se centrará paulatinamente en el despertar sexual de Iris (la debutante Sofía Cabrera), quien casi sin darse cuenta se irá enamorando de Renata, una joven algo mayor que ella y de vida diametralmente opuesta, que carga con varios estigmas por su forma de supervivencia lejos de las convenciones morales. En torno a ellas, un conjunto heterogéneo de personajes irá rotando para extender el cuadro a gran parte del barrio, un verdadero microuniverso donde el crimen y las drogas pueden convivir con el amor sincero de una pareja, la amistad desinteresada o el cuidado de los otros. 

Por Martín Iparraguirre 

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35 Festival Internacional de Mar del Plata – “Esquirlas”

Imágenes del horror

Natalia Garayalde en su juventud, con la cámara con la que registró las consecuencias de la explosión en Río III.

Natalia Garayalde estrena “Esquirlas” en el Festival Internacional de Mar del Plata, una película que cruza la historia personal de su familia con la explosión de la Fábrica Militar de Río Tercero 

El cine local volverá a pisar fuerte este lunes en la 35 edición del Festival Internacional de Mar del Plata, luego de la proyección el sábado de “Un cuerpo estalló en mil pedazos”, la heterogénea exploración de la figura de Jorge Bonino ofrecida por Martín Sappia, con el estreno de “Esquirlas”, primer largometráje de Natalia Garayalde, que además es periodista y habitual columnista de cine de Hoy Día Córdoba, quien propone un regreso personal a uno de los episodios más traumáticos de nuestra historia: la explosión de la Fábrica Militar de Río Tercero, acontecida hace ya 25 años. Oriunda de la localidad, Natalia tenía apenas 12 años cuando ocurrió la catástrofe, pero ya anidaba en ella la vocación de cineasta pues bastó que su padre tuviera una cámara de video para que saliera a registrar los momentos inmediatamente posteriores al estallido, mientras el resto del pueblo escapaba de las explosiones y de los miles de proyectiles que se cernían sobre la ciudad. Ya de adulta, decidida a retratar aquél ataque a la población por parte del propio Estado argentino, todo un símbolo del país de Carlos Menem -aún impune pese a que se demostró su vinculación con la venta ilegal de armas a Ecuador y Croacia-, Natalia volvió a esas filmaciones de su juventud para plasmar la propia tragedia de su familia como un testimonio micropolítico de una hecatombe mayor, que no sólo remite al pasado de nuestro país sino que aún amenaza a los pobladores de Río Tercero bajo la siniestra sombra del Polo Químico que se extiende sobre la ciudad. “Veinticinco años después, aquel material captado desde la mirada cándida y sorprendida de una niña que jugaba con su hermana a hacer móviles periodísticos se convierte en un testimonio reflexivo y doloroso sobre la familia, la destrucción de una ciudad, los rastros del horror, la verdad siniestra sobre el caso y las heridas difíciles de cerrar”, adelanta la sinópsis del filme, que se presenta en la Competencia Argentina y que por los comentarios previos de los críticos que accedieron al material, promete ser una de las grandes candidatas de la sección.

En primer lugar, me gustaría preguntarte ¿Cómo fuiste concibiendo la película a partir del hallazgo de esos videos de tu infancia? 

Natalia Garayalde (NG): Encontré los casetes en el proceso de un duelo. Ya había iniciado una investigación sobre las explosiones y el tráfico de armas para hacer una película sobre un hecho impune que se estaba olvidando. Me llevó mucho tiempo incorporar el material personal al montaje porque no quería hacer un documental autoreferencial. Finalmente entendí que una historia familiar está atravesada por esas mismas condiciones socioculturales que pretendía cuestionar en mi película.

¿Cómo trabajaste esas imágenes y cómo fue la investigación de archivos que tuviste que realizar para recrear el hecho de la explosión? 

NG: Hay material de diferente procedencia, pública y privada. Tengo una colección de archivos mediáticos recolectados durante más de 10 años de investigación. Las entrevistas y lecturas me orientaron en la subtrama política del guión y en las apariciones de los personajes públicos: el Juez, la querellante, el operario, el militar y el presidente. 

La escena de la explosión es un registro documental del éxodo caótico de la población mientras estaba siendo bombardeada por más de veinte mil proyectiles. En una ciudad de cuarenta mil habitantes, eso significa que había un misil por cada dos personas. 

¿Cómo construiste en términos estéticos y narrativos esa mirada al pasado? ¿Te inspiraste en algunxs directorxs o filmes específicos? 

NG: El material ya tenía esa estética pixelada de verde y magenta. Es una particularidad concreta de los casetes que tiene la potencia de lanzarnos por un tobogán a la década de los `90. Las camperas de ciré, la permanente de mi mamá, los cuadros de Xuxa y Mafalda, la banda sonora de Sui Generis o Aerosmith, la remera de Angelo Paolo y la centralidad de la televisión en una familia crean una escenografía de esos años. Menem es, además, un monumento de los noventa con su modo pornográfico de vaciar el Estado: esa figura pública que jugaba al tenis por la mañana y vendía armas por la tarde. 

Mi inspiración fílmica vino más por el género found footage o metraje encontrado. Busqué películas que usaran o imitaran el registro cotidiano. En mi pequeño altar de la isla de edición estaban Sandra Wollner y su “Imagen Imposible”, el regreso de Guy Maddin a su “Winnipeg”, el albúm familiar de Allan Berliner, la reinterpretación de archivos de Joao Moreira Salles, Jonas Mekas, Chris Marker, Harun Faroki, Abbas Fadhel y muchas influencias más.

La película no sólo trabaja sobre el terrible hecho de la explosión de la Fábrica Militar sino que también se proyecta al presente con la amenaza del Polo Químico y Militar sobre la ciudad, me gustaría que me contaras sobre esta cuestión. 

NG: La amenaza química como tema fue surgiendo durante la realización de la película. Cada vez que visitaba Río Tercero quedaba atrapada en esa nube de fosgeno y amoniaco. Es una atmósfera invisible que tiene marcas en nuestros cuerpos. El tema se impuso como un rumor molesto y terrorífico que no me permitía dormir. ¿Y si esto nos está enfermando y matando? 

Un operario de la fábrica me mostró una foto con dos cráteres para explicarme que habían provocado dos explosiones simultáneas para dirigir la onda expansiva. “Era mejor que las bombas cayeran sobre las zonas más pobladas que sobre el Polo Químico”, me dijo. Recordé que esa misma mañana de las explosiones, al costado de la ruta, desde la radio del auto que me había salvado, una voz rogaba que ninguno de los veinte mil proyectiles impactara sobre un tanque de cloro.

¿Qué conclusiones sacas luego de realizar la película sobre la forma en que Córdoba procesó la explosión de la Fábrica Militar?

NG: No creo que pueda sacar muchas conclusiones sobre la conducta de las poblaciones ante un hecho trágico. Solo intento molestar un poco con las preguntas insistentes, como esa niña de los casetes, sobre la injusticia de un acto violento, los modos de vida y la precariedad de nuestros cuerpos. En este proceso leí teorías sobre el derecho al olvido de las personas que sufrieron algún trauma. Incluso intenté despojarme de esta carga. Durante muchos años, intenté olvidarme de esa experiencia. Una promesa que me hacía a modo de consuelo. Pero las evocaciones sobrevenían fuera de mi control y dominio. Quizás por eso también hice esta película.

Por Martín Iparraguirre

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Festival de Mar del Plata 2020

Atarrabi et Mikelats

Lista de películas recomendadas sección por sección para el Festival de Mar del Plaaa 2020. Debajo de cada película, encontrarán un link que los llevará directamente a la página del filme con su sinopsis y los días en que estará disponible para ver. 

Además, sumo entre paréntesis dos criterios: Recomendada (R) y Muy Recomendada (MR)

Competencia Internacional

Adiós a la memoria (Documental-MR),  de Nicolás Prividera – Argentina – 2020 – 95’

https://www.mardelplatafilmfest.com/35/es/pelicula/adios-a-la-memoria

El año del descubrimiento (Ficción-R), de Luis López Carrasco – España, Suiza – 2020 – 200’

https://www.mardelplatafilmfest.com/35/es/pelicula/el-ano-del-descubrimiento

Isabella (Comedia inspirada en las obras de Shakespeare-R), de Matías Piñeiro – Argentina – 2020 – 80’

https://www.mardelplatafilmfest.com/35/es/pelicula/isabella

Las Mil y Una (Película sobre la iniciación amorosa-MR), de Clarisa Navas – Argentina, Alemania – 2020 – 120’

https://www.mardelplatafilmfest.com/35/es/pelicula/las-mil-y-una

Moving on (Drama familiar-MR), de Dan-bi Yoon – Corea del Sur – 2020 – 105’

https://www.mardelplatafilmfest.com/35/es/pelicula/las-mil-y-una

Seize printemps (Peli sobre la iniciación amorosa, R) de Suzanne Lindon – Francia – 2020 – 73’

https://www.mardelplatafilmfest.com/35/es/pelicula/seize-printemps

Nosotros nunca moriremos (Drama sobre la pérdida de un hijo, R), de Eduardo Crespo – Argentina – 2020 – 83’

https://www.mardelplatafilmfest.com/35/es/pelicula/nosotros-nunca-moriremos

Shiva Baby (Comedia-R), de Emma Seligman – Estados Unidos – 2020 – 77’

https://www.mardelplatafilmfest.com/35/es/pelicula/shiva-baby

Competencia Latinoamericana

Chico ventana también quisiera tener un submarino (MR), de Alex Piperno – Argentina, Brasil, Países Bajos, Filipinas – 2020 – 85’

https://www.mardelplatafilmfest.com/35/es/pelicula/chico-ventana-tambien-quisiera-tener-un-submarino

Como el cielo después de llover (R), de Mercedes Gaviria – Argentina, Colombia – 2020 – 73’

https://www.mardelplatafilmfest.com/35/es/pelicula/como-el-cielo-despues-de-llover

Fauna (MR),  de Nicolás Pereda – México, Canadá – 2020 – 70’

https://www.mardelplatafilmfest.com/35/es/pelicula/fauna

La escuela del bosque (Documental-R), de Gonzalo Castro – Argentina – 2020 – 88’

https://www.mardelplatafilmfest.com/35/es/pelicula/la-escuela-del-bosque

Los conductos (MR), de Camilo Restrepo – Francia, Colombia, Brasil – 2020 – 70’

https://www.mardelplatafilmfest.com/35/es/pelicula/los-conductos

Mascarados (Docu-R), de Marcela Borela, Henrique Borela – Brasil – 2020 – 66’

https://www.mardelplatafilmfest.com/35/es/pelicula/mascarados

Selva trágica (Documental-R), de Yulene Olaizola – México, Francia, Colombia – 2020 – 96’

https://www.mardelplatafilmfest.com/35/es/pelicula/selva-tragica

Competencia Argentina

1982 (Docu sobre la Guerra de Malvinas, MR), de Lucas Gallo – Argentina, Brasil – 2019 – 90’

https://www.mardelplatafilmfest.com/35/es/pelicula/1982

El tiempo perdido (MR), de María Álvarez – Argentina – 2020 – 102’

https://www.mardelplatafilmfest.com/35/es/pelicula/el-tiempo-perdido

Esquirlas (Película cordobesa, MR), de Natalia Garayalde – Argentina – 2020 – 70’

https://www.mardelplatafilmfest.com/35/es/pelicula/esquirlas

Historia de lo oculto, de Cristian Ponce – Argentina – 2020 – 82’

https://www.mardelplatafilmfest.com/35/es/pelicula/historia-de-lo-oculto

Las motitos (película cordobesa, MR), de Inés María Barrionuevo, María Gabriela Vidal – Argentina – 2020 – 84’

https://www.mardelplatafilmfest.com/35/es/pelicula/las-motitos

Las Ranas (MR), de Edgardo Castro – Argentina – 2020 – 77’

https://www.mardelplatafilmfest.com/35/es/pelicula/las-ranas

Un crimen común (thriller político – MR), de Francisco Márquez – Argentina, Brasil, Suiza – 2020 – 96’

https://www.mardelplatafilmfest.com/35/es/pelicula/un-crimen-comun

Un cuerpo estalló en mil pedazos (película cordobesa sobre Jorbe Bonino- MR), de Martín Sappia – Argentina – 2020 – 91’

https://www.mardelplatafilmfest.com/35/es/pelicula/un-cuerpo-estallo-en-mil-pedazos

Competencia Argentina de Cortos

Homenaje a la obra de Philip Henry Gosse (Película cordobesa, MR) de Pablo Martín Weber – Argentina – 2020 – 22’

https://www.mardelplatafilmfest.com/35/es/pelicula/homenaje-a-la-obra-de-philip-henry-gosse

Las credenciales (MR), de Manuel Ferrari – Argentina, Alemania – 2020 – 20’

https://www.mardelplatafilmfest.com/35/es/pelicula/las-credenciales

Las sombras  (R), de Paulo Pécora – Argentina – 2020 – 18’

Luz distante – Capítulo 1 – Les desventurades (MR) de Santiago Reale – Argentina – 2020 – 29’

Competencia Estados Alterados

Anunciaron tormenta (película histórica – R), de Javier Fernández Vázquez – España – 2020 – 88’

https://www.mardelplatafilmfest.com/35/es/pelicula/anunciaron-tormenta

Deja que las luces de alejen (película rodada en parte en Córdoba, R), de Javier Favot – Argentina, Uruguay – 2020 – 67’

https://www.mardelplatafilmfest.com/35/es/pelicula/deja-que-las-luces-se-alejen

El tango del viudo y su espejo deformante (MR), de Raúl Ruiz, Valeria Sarmiento – Chile – 1967-2020 – 63’

https://www.mardelplatafilmfest.com/35/es/pelicula/el-tango-del-viudo-y-su-espejo-deformante

Homelands (Película Serbia – R), de Jelena Maksimović – Serbia – 2020 – 63’

https://www.mardelplatafilmfest.com/35/es/pelicula/homelands

Look Then Below (Docu experimental – R), de Ben Rivers – Reino Unido – 2020 – 22’

https://www.mardelplatafilmfest.com/35/es/pelicula/look-then-below

Lúa vermella (Docu sobre un pueblo de Galicia – R), de Lois Patiño – España – 2020 – 84’

https://www.mardelplatafilmfest.com/35/es/pelicula/lua-vermella

Mes chers espions (R), de Vladimir Léon – Francia, Rusia – 2020 – 134’

https://www.mardelplatafilmfest.com/35/es/pelicula/mes-chers-espions

No existen treinta y seis maneras de mostrar cómo un hombre se sube a un caballo (Película sobre la cinefilia – MR), de Nicolás Zukerfeld – Argentina – 2020 – 63’

https://www.mardelplatafilmfest.com/35/es/pelicula/no-existen-treinta-y-seis-maneras-de-mostrar-como-un-hombre-se-sube-a-un-caballo

Río Turbio (Sobre la mina de Rìo Turbio – R), de Tatiana Mazú Gonzalez – Argentina – 2020 – 82’

https://www.mardelplatafilmfest.com/35/es/pelicula/rio-turbio

The Exit of the Trains (MR), de Radu Jude, Adrian Cioflâncă – Rumania – 2020 – 175’ 

https://www.mardelplatafilmfest.com/35/es/pelicula/the-exit-of-the-trains

Competencia En Tránsito 

En compañía (MR), de Ada Frontini – Argentina

https://www.mardelplatafilmfest.com/35/es/pelicula/en-compania

Selección Oficial Fuera de Competencia

El país de las últimas cosas (MR), de Alejandro Chomski – Argentina, República Dominicana – 2020 – 89’

https://www.mardelplatafilmfest.com/35/es/pelicula/el-pais-de-las-ultimas-cosas

En la frontera (R), de José Celestino Campusano – Argentina – 2020 – 78’

https://www.mardelplatafilmfest.com/35/es/pelicula/en-la-frontera

Inmortal (R), de Fernando Spiner – Argentina – 2020 – 97’

https://www.mardelplatafilmfest.com/35/es/pelicula/inmortal

Las siamesas (MR), de Paula Hernández – Argentina – 2020 – 80’

https://www.mardelplatafilmfest.com/35/es/pelicula/las-siamesas

Retiros (in)voluntarios (MR), de Sandra Gugliotta – Argentina – 2020 – 85’

https://www.mardelplatafilmfest.com/35/es/pelicula/retiros-in-voluntarios

Edición Ilimitada (R), de Edgardo Cozarinsky, Santiago Loza, Virginia Cosin, Romina Paula – Argentina 

https://www.mardelplatafilmfest.com/35/es/pelicula/edicion-ilimitada

PANORAMA

Autores

Atarrabi et Mikelats (MR), de Eugène Green – Francia, Bélgica – 2020 – 122’

https://www.mardelplatafilmfest.com/35/es/pelicula/atarrabi-et-mikelats

The Last City (MR), de Heinz Emigholz – Alemania – 2019 – 100´

https://www.mardelplatafilmfest.com/35/es/pelicula/the-last-city

The Woman Who Ran (Comedia dramática – MR), de Hong Sangsoo – Corea del Sur – 2020 – 77’ 

https://www.mardelplatafilmfest.com/35/es/pelicula/the-woman-who-ran

TRAYECTORIAS – SELECCIÓN OFICIAL FUERA DE COMPETENCIA

Manuel Antin

Cortázar & Antin: Cartas iluminadas (MR), de Cinthia V. Rajschmir – Argentina – 2018 – 65’

https://www.mardelplatafilmfest.com/35/es/pelicula/cortazar-antin-cartas-iluminadas

La cifra impar (MR), de Manuel Antin – Argentina – 1962 – 82’

https://www.mardelplatafilmfest.com/35/es/pelicula/la-cifra-impar

Edgardo Cozarinsky

Médium (MR), de Edgardo Cozarinsky – Argentina – 2020 – 70’

https://www.mardelplatafilmfest.com/35/es/pelicula/medium

HOMENAJES

Homenaje a Pino Solanas

La hora de los hornos – Parte 1: Neocolonialismo y violencia  (Película de Apertura – MR)

Homenaje a María Luisa Bemberg

Momentos (MR), de María Luisa Bemberg – Argentina – 1981 – 90’

De eso no se habla (MR), de María Luisa Bemberg – Argentina – 1993 – 105’

Homenaje a Rosario Bléfari

El arte musical (R), de Nahuel Ugazio – Argentina – 2020 – 27

Silvia Prieto (MR), de Martín Rejtman – Argentina – 1999 – 92’

Festival Internacional de Mar del Plata 2020

Fiesta con todos

“Esquirlas”, de Natalia Garayalde.

El sábado comienza la 35 edición del Festival Internacional de Mar del Plata, que será virtual y gratuito para todo el país

Como todas las dimensiones de la vida en este año absurdo, el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata 2020 estará marcado por ese virus invisible que logró lo que las distopías más atrevidas de Hollywood no se animaron a imaginar: interrumpir a cero la marcha desenfrenada del capitalismo mundial. Ventana a un futuro posible pero dudosamente deseable o variante democratizadora de una fiesta cinéfila que a muchos volverá a salvarnos de un año para el olvido, lo cierto es que la 35 edición del encuentro marplatense se realizará enteramente en forma virtual ante la persistencia de una pandemia que en Argentina recién parece llegar al pico de su primera hora. Decisión incuestionable en términos de salud pública que, aunque anula una dimensión central de todo festival como es el encuentro con los otros dentro de una sala oscura, tiene la virtud de abrir las posibilidades a miles de amantes del cine que esta vez podrán participar del tradicional encuentro marplatense, único “Clase A” de América Latina, en forma remota y de manera absolutamente gratuita.

“No podemos reunirnos físicamente en la Ciudad de Mar del Plata, pero vamos a estar unidos a través de todo el país”, celebró la directora artística del festival, la cordobesa Cecilia Barrionuevo, al presentar oficialmente el encuentro, oportunidad en la que destacó que “es un año delicado, pero también muy desafiante: en el mundo se pospusieron y cancelaron muchos festivales, así que para nosotros es una alegría enorme y un privilegio poder presentar esta edición del Festival”.

Nada tendrá costo para los espectadores en esta edición virtual del festival, que se llevará a cabo del 21 al 29 de noviembre a través de su página oficial (https://www.mardelplatafilmfest.com/35/es/), donde los interesados deberán registrarse en una plataforma especial -que hasta ayer no había sido habilitada aún- para acceder a las proyecciones. Eso sí, el acceso será limitado: cada día, a las 10 de la mañana se publicará la programación y habrá que sacar un ticket online gratuito para ingresar a la sala virtual, que tendrá una cierta capacidad. Lo bueno es que cada película estará disponible por 72 horas.

Si bien la edición virtual del “Mardelplatafilmfest”, como figura en las redes sociales, ofrecerá una programación reducida respecto a otros años, igualmente tendrá más de 100 películas de todo el mundo, a la vez que mantendrá sus siete competencias y sus principales secciones, formando “una constelación de películas que expresa la idea de cine que defendemos desde el festival”, como destacó Barrionuevo. Así, se incluirá una Selección Oficial Fuera de Competencia, más las ya tradicionales secciones de Autores, Trayectorias, Mar de Chicas y Chicos y Hora Cero, a la vez que habrá actividades especiales sobre nuevas tecnologías, cine de género, restauración de películas, crítica y análisis cinematográfico y la presentación de dos libros editados por el festival. 

A todo esto, se sumarán seis charlas con maestras y maestros de talla internacional entre quienes se encuentran una verdadera leyenda como Walter Hill, el español Albert Serra, la portuguesa Rita Azevedo Gómes, el italiano Roberto Minervini, la norteamericana Miranda July y el venezolano Andrés Duque, de quienes se presentarán retrospectivas o sus últimas películas. También habrá premios a las trayectorias de Norma Aleandro, Edgardo Cozarinsky y Manuel Antin, y se brindarán homenajes a Pino Solanas (a quien estará dedicado el festival),  María Luisa Bemberg y Rosario Bléfari, con la proyección de algunas de sus películas más emblemáticas.

Pese a la programación acotada, el cine cordobés tendrá nuevamente una presencia destacada en el encuentro, puesto que en la Competencia Argentina se estrenarán los largometrajes “Esquirlas”, ópera prima de la periodista y cineasta Natalia Garayalde sobre la explosión de la Fábrica Militar de Río III y su experiencia personal con las secuelas de la tragedia; “Las motitos”, de Inés María Barrionuevo y María Gabriela Vidal, inspirada en el libro “Los chicos de las motitos” de la propia Vidal; y “Un cuerpo estalló en mil pedazos”, ópera prima de Martín Sappia, que gira en torno a la figura elusiva y misteriosa del célebre artista Jorge Bonino. Además, en la Competencia de Cortometrajes de la misma sección se verá “Homenaje a la obra de Philip Henry Gosse”, de Pablo Martín Weber, filme sin dudas heterodoxo sobre el filósofo e historiador natural británico; y en la Competencia En Tránsito (dedicada a las producciones que aún están sin finalizar) se presentará “Sobre las nubes”, de María Aparicio, el esperado futuro filme de la directora de “Las Calles”.

“Las motitos”, de Inés Barrionuevo

La Competencia Internacional, centro evidente de todo festival, tendrá a su vez cuatro películas argentinas de directores renombrados: “Adiós a la memoria”, regreso tras las cámaras de Nicolás Prividera, destinado a provocar debate y reflexión con el entrecruzamiento que propone entre su historia personal y la del país para trabajar la memoria; “Isabella”, de Matías Piñeiro, un nuevo capítulo de su eterna revisión de Shakespeare en clave femenina y moderna; “Las Mil y Una”, de Clarisa Navas, sobre un amor inaugural entre dos chicas adolescentes; y “Nosotros nunca moriremos”, de Eduardo Crespo, acerca del duelo que debe enfrentar una madre por la muerte de su hijo. Todas ellas, competirán con las nuevas obras de autores reconocidos como el español Luis López Carrasco (“El año del descubrimiento”) o el japonés Sion Sono (“Red Post on Escher Street”), junto a jóvenes promesas por descubrir como la coreana Dan-bi Yoon (“Moving on”), la francesa Suzanne Lindon (“Spring Blossom”), la norteamericana Jessie Barr (“Sophie Jones”) y la canadiense Emma Seligman (“Shiva Baby”). La presencia femenina, como se notará, es tan fuerte como la masculina, toda una decisión política de la gestión del festival que vale la pena aplaudir.

Por su parte, la Competencia Latinoamericana ofrecerá un filme nacional, “La escuela del bosque”, de Gonzalo Castro, que estará junto a las nuevas obras de los mexicanos Nicolás Pereda (“Fauna”) y Yulene Olaizola (“Selva trágica”), los colombianos Camilo Restrepo (“Los conductos”) y Mercedes Gaviria (“Como el cielo después de llover”), los uruguayos Alex Piperno (“Chico ventana también quisiera tener un submarino”)  y Maximiliano Contenti (“Al morir la matinée”), y los brasileños Marcela y Henrique Borela (“Mascarados”), entre otros y otras.

Claro que esto es apenas un apunte de un mundo mucho mayor, pues por ejemplo la Competencia Estados Alterados promete una fiesta de la cinefilia con las nuevas obras de autores como el rumano Radu Jude (“The Exit of the Trains”), el británico  Ben Rivers (“Look Then Below”), el español Lois Patiño (“Lúa vermella”), o hasta un nuevo filme post-mortem del chileno Raúl Ruiz (“El tango del viudo y su espejo deformante”,  película remontada y completada por su compañera Valeria Sarmiento), por no hablar de las secciones paralelas que traerán las últimas obras de maestros venerados como Eugène Green (“Atarrabi et Mikelats”) o Hong Sangsoo (“The Woman Who Ran”).

Más federal que nunca gracias a la virtualidad obligada,  el festival tendrá también un tono netamente popular con la figura de Solanas planeando desde el inicio, pues la película de apertura será nada menos que “La hora de los hornos” (1968), el emblemático filme del realizador recientemente fallecido que merecerá una retrospectiva con sus filmes “Tangos, el exilio de Gardel” (1985), “Sur” (1988) y “El viaje” (1992). “Este no va a ser un festival en emergencia. Más bien va a ser el festival de la resistencia”, sintetizó Fernando Juan Lima, por primera vez a cargo del festival como presidente, al presentar el encuentro. Pues bien, la fiesta está servida y por una vez todas y todos están invitados al banquete.

Por Martín Iparraguirre

Copyleft 2020

PD: La programación completa se puede consultar en https://www.mardelplatafilmfest.com/35/es/.

El Detonar Preciso

El estallido necesario

Imagen de la primera edición de El Detonar Preciso realizada en Córdoba Capital en 2019

El viernes y sábado tendrá lugar una nueva edición de “El Detonar Preciso”, el encuentro audiovisual feminista

Por Martín Iparraguirre

La comunidad cinematográfica local se ha mantenido activa en este año inusual pese a las restricciones de la pandemia y todas las limitaciones a la actividad. Este fin de semana regresará una de sus propuestas más interesantes con la segunda edición de “El Detonar Preciso”, un encuentro audiovisual feminista organizado por el colectivo Diverses Audiovisuales de Córdoba (Divac), que el viernes y sábado ofrecerá de manera virtual proyecciones de películas nacionales e internacionales, capacitaciones, diálogos y charlas para todo público, de manera gratuita.    

“Divac es una colectiva audiovisual de mujeres y personas no binarias autoconvocadxs (sic) con el fin de dialogar, debatir y organizarnos para dar visibilidad a los derechos laborales y de equidad de género, en el ámbito de la comunidad audiovisual cordobesa. Somos un grupo de cineastas y trabajadores feministas de medios audiovisuales, que nos reunimos para trabajar y elaborar propuestas en contra de la precarización laboral y el vacío legal en el área de medios audiovisuales, buscando paridad con los varones”, afirmaron las integrantes de la organización en un diálogo donde repasaron los pormenores de este pequeño festival de grandes ambiciones pese a ser realizado de manera totalmente autogestiva.

¿Cómo nació “El Detonar” y cuáles son sus objetivos?

Divac: En el año 2018, organizamos un primer “Encuentro audiovisual Feminista” en el marco de un Congreso organizado por la Facultad de Artes (UNC). Ese primer encuentro tuvo solo una duración de dos horas pero contó con mucha participación y nos sirvió para conocer un poco el panorama y las problemáticas que nos atraviesan siendo mujeres y personas no binarias en el universo audiovisual de Córdoba. A partir de este encuentro es que comenzamos a darle forma a “El Detonar Preciso”, un espacio que tiene como objetivo principal tejer redes con mujeres y diversidades de Argentina y Latinoamérica, encontrarnos para poder pensar otros modos de construir narrativas, de mirar, mirarnos y trabajar de un modo antipatriarcal.

En función de eso organizamos el encuentro de 2019 en base a tres ejes: capacitaciones, proyecciones y charlas. Las capacitaciones son muy importantes para nosotres ya que buscamos capacitar en áreas que generalmente son ocupadas por varones “Cis”. La participación fue muy llamativa, logramos organizar siete capacitaciones en total, con docentes de amplia trayectoria en el medio (profesionales activas de Buenos Aires y de Córdoba) y tuvimos una participación de alrededor de 200 asistentes.

En el área de proyecciones contamos con una gran cantidad de realizaciones en varios formatos: cortometrajes, mediometrajes y otros tipos de audiovisuales provenientes de diferentes espacios geográficos como Argentina, Perú, Chile, México, España e Inglaterra, entre otros. Las proyecciones se hicieron en el Cineclub Municipal Hugo del Carril, con entrada libre y abierta al público en general. Contamos también con una muestra paralela en el Centro Cultural España Córdoba.

En el espacio de charlas y conversatorios buscamos debatir en función de distintos ejes, entonces hicimos dos charlas-debate: en una conversamos en relación al cine y el feminismo. Es decir, debatimos en relación al cine como un discurso cultural que construye realidades  e impone representaciones estereotipadas e invisibiliza otras. Tuvimos como invitadas a Camila Sosa Villada (actriz y narradora), Florencia Tundis (feminista, economista, guionista), Gabriela Bard Wigdor (doctora en Género, feminista decolonial) y a Greta Molas (guionista).

La otra mesa de diálogo fue en base a la proyección de la película “Amazonas”, donde debatimos en relación a los modos en que se representan las maternidades. Y contamos también con distintas especialistas en el tema.

Por último contamos con un espacio de foro, que tuvo la presencia de agrupaciones y colectivas feministas de distintas partes del  país. Vinieron agrupaciones y participantes independientes de Salta, Santa Fe, Tucumán, Buenos Aires, Chaco, Mendoza y Córdoba. 

¿Cómo creen que puede funcionar el encuentro en esta versión virtual?

Divac: Cuando decidimos organizar la versión online del Detonar sabíamos que contábamos con poco tiempo y que íbamos a realizar una versión más reducida en cuanto a  la cantidad de actividades que hicimos el año pasado. Sin embargo, con solo dos capacitaciones que tenemos este año y muy pocos días de difusión, ya contamos con 60 inscripciones, por lo tanto, sabemos que existen interesades en participar del espacio. Por otro lado, pese al tiempo que tuvimos en la organización, creamos dos espacios de charlas que consideramos de suma importancia para las discusiones actuales en el medio audiovisual. Por un lado, el viernes tenemos una charla-debate para la construcción de un Protocolo Laboral Contra la Discriminación y La Violencia Machista con perspectiva de género y un enfoque latinoamericano en el medio audiovisual, que estará a cargo de Gabriela Sandoval (productora y vicepresidenta de APCT -Asociación de Productores de Cine y Televisión de Chile-). La idea de generar un protocolo es algo que se viene debatiendo hace  mucho tiempo, viene dando vueltas con menor fuerza en distintas colectivas feministas, sin embargo, por distintas razones es algo que aún no se puede concretar, a diferencia de otros países como Chile.

Y el sábado además de las capacitaciones y proyecciones contamos con un espacio de conversatorio entre distintes realizadores, aprovechando la virtualidad contamos con la presencia de personas de Chile, Argentina, Perú y México. Es un espacio de diálogo con realizadores latinoamericanes y el eje que atraviesa el debate es “¿Cómo los deseos atraviesan los diseños audiovisuales? Miradas diversas y otras formas de habitar el mundo”.

Cuéntenos también sobre las capacitaciones….

Divac: Las capacitaciones que proponemos este año son dos y están destinadas a personas trans, travas, lesbianas, mujeres y personas no binarias. El día viernes se estará llevando a cabo una sobre el área de postproducción de color denominada “Postproduciendo equidad: la corrección de color en el audiovisual”, a cargo de Lily Suárez Rodés, una directora de fotografía y colorista cubana, docente de la Enerc y de la EICTV. La charla tocará diversos ejes que atraviesan a su rol, como la inequidad de género o la  precarización laboral existente, el trabajo de les coloristas teniendo en cuenta el proceso desde la preproducción hasta la masterización. Por otra parte, el sábado contaremos con una capacitación acerca de la dirección y producción en televisión titulada  “La revolución será televisada”, que estará codirigida entre Eugenia Herrera y Julia Buyatti, ambas de Argentina.

Respecto a la programación, ¿qué va a poder encontrar el público?

Divac: La programación de este año consta de dos partes. Por un lado, una sección de retrospectiva de lo que fue la programación en 2019 ya que consideramos importante rescatar el material para que tenga más visibilidad en este contexto de virtualidad y masividad en el que nos encontramos actualmente. Por otra parte, contamos con una programación 2020 en base a contenidos que hemos estado viendo o nos han recomendado desde la finalización del encuentro del año pasado. Mucho contenido que hemos proyectado el año pasado han sido trailers de mediometrajes o largometrajes; muy felizmente en varios casos contamos con la proyección del material completo en la edición de este año.

Nos interesa pensar en la realización del contenido que mostramos tanto delante como detrás de cámara. Es decir, más allá del relato en sí nos interesa que mujeres y diversidades de género ocupen los roles de cabezas de área. Teniendo en cuenta de la realidad compleja que vivimos como realizadoras en el audiovisual, nos enfocamos en que al menos tanto la dirección o la producción no haya sido llevada a cabo por varones “Cis”.

Si bien es apenas la segunda edición, ¿cómo piensan que puede crecer el encuentro?

Divac: Para nosotras es muy importante no perder de foco nuestro deseo y disfrute, que nos lleva organizar y encontrarnos en este espacio, una libertad que el capitalismo muchas veces nos opaca. Sabemos que la necesidad del encuentro está porque les asistentes no nos faltan, pero no deja de ser una actividad autogestionada que implica mucho trabajo. Nuestra idea, en principio, es continuar y seguir ampliando todo lo que se pueda, que siga creciendo este espacio ¡hasta detonar el patriarcado audiovisual! Una de las ideas que surgió del foro del encuentro del año pasado es la posibilidad de organizar “El detonar…” en otras provincias, para nosotras sería una alegría ver que este espacio se federalice y multiplique por todo el país.  A su vez, para la financiación del evento estamos llevando adelante una contribución voluntaria que nos ayude a sostenerlo ya que no contamos con recursos externos.

Por Martín Iparraguirre

Copyleft 2020

PD 1: Tanto las actividades como las películas estarán disponibles el 6 y 7 de noviembre de manera gratuita y abierta para todo el público en el Canal de YouTube de Divac (Diverses Audiovisuales Córdoba): https://www.youtube.com/channel/UCkImhIkaGx0MmZzcbM32UlQ

PD 2: Los interesados en colaborar con la continuidad del encuentro, pueden hacerlo entrando a este link https://cafecito.app/detonando e invitando un cafecito a las organizadoras, aportando 50 pesos a la financiación del evento.

Entrevista a Carina Sama

Una película en escorzo o ¿cómo filmar lo diferente?

Entrevista a Carina Sama, directora de “Con nombre de flor”, estrenada en la plataforma Cine.arPlay

La plataforma Cine.ar estrenó hace una semana “Con nombre de flor”, de Carina Sama, una de las películas argentinas más interesantes del año por su capacidad de retratar a un personaje y reflexionar simultáneamente sobre ese propio acto creativo, en el que, a través de una cámara, alguien impone una forma de representación a un otro u otra, gesto sin dudas de poder donde se pueden colar además todos los prejuicios de una sociedad. Ocurre que la protagonista del filme no es alguien común: Malva era una travesti que tenía 95 años en el momento en que Sama la filmó para su película, toda una rareza porque triplicaba la edad promedio de las personas transexuales en Argentina (donde su expectativa de vida es menor a los 40 años). Luchadora incansable, capaz de cruzar a pie a los 16 años la Cordillera de los Andes para forjarse una vida en Argentina y fundadora del MUA (Maricones Unidos Argentinos) –una de las primeras organizaciones de género del país–, Malva se murió sin embargo antes siquiera que Sama pudiera iniciar la filmación propiamente dicha de su película, algo que la obligó a volver a las charlas grabadas con ella como preparación de lo que sería el registro trunco. Esas seis horas de entrevistas de aproximación bastaron, sin embargo, para que Sama orquestara una gran película donde además de recorrer la vida fascinante de Malva –en la que late una historia colectiva de la discriminación en nuestro país–, consigue hacer un retrato sin concesiones de la Argentina y problematizar, al mismo tiempo, su propia mirada como directora bajo la pregunta de ¿cómo filmar a un cuerpo no normatizado? en tiempos de dominio patriarcal.  

¿Cómo llegaste a Malva y su historia? ¿Qué te interesó contar de esa vida?  

Carina Sama (CS):  En el estreno de mi primer documental “Madam Baterflai”, la gente de Diversidad Sexual de Nación me entrega en mano un librito publicado por el Centro Cultural Rojas llamado “Mi recordatorio” y me dicen “éste es tu próximo documental” casi a modo de juego. Tardé unos meses en ponerme, recuerdo que pensé “Les Minotaures existen”. En Argentina, la edad promedio de una travesti aún después de la Ley de Identidad de Género no pasa los 37 años, encontrar a alguien de 90 o más (su DNI dice que había nacido 1925 y ella misma afirmaba que lo hizo en 1919) era la evidencia más viva que había visto de la sistemática persecución que provocaba la estadística. Malva era la única longeva de su especie, una especie que lleva en el cuerpo un margen que me podía dar una luz sobre cómo sobrevivir a la sociedad patriarcal.  

¿Cómo fue tu acercamiento a Malva? 

CS: A partir de ese libro y la necesidad de contar esa historia, indagué el lugar donde ella habitaba durante la semana, que era la Residencia B. Obligado y C. López (Dinapam) en Bella Vista, ahí la llamé y accedió a conocerme. En paralelo, hablé con Marlene Wayar para que me diera algunos “tips” para congeniar con ella, ya que sabía que no era fácil. Cuando voy a verla, la directora de la residencia, un amor de persona, pide que llamen a Malva porque estaba en su habitación en el sector femenino: al sentarse y escuchar mi acento mendocino hicimos empatía inmediatamente. En la segunda entrevista, me mostró 204 fotos que son una verdadera joya porque retratan hechos que se sabían que habían existido pero no había imágenes que los constataran, como las fiestas de la comunidad gay en el Tigre o los Carnavales mirados desde un punto de vista diferente: ¡Ese era el descubrimiento periodístico!  Tuvimos seis encuentros antes de que armara el documental que escribí. 

Carina Sama

¿Cómo te replanteaste la película luego de su muerte? 

CS: Malva fallece antes de comenzar a filmar el documental que fui escribiendo. El material de las entrevistas que había filmado era solo de investigación, sin prestar mucha atención a determinados encuadres y creyendo que había mucho problema según mi normativizado aprendizaje. Para recuperarme del impacto, hice un armado cronológico junto a las fotografías que tenía, algo que ya era una hermosura porque retratan historias que pocas personas conocían. A continuación, le mostré todo el material a la Wayar, que apenas lo ve me dice: “Malva siempre se puso en escorzo. Manejó su pose por sobre tu mirada”. Por esa frase iniciática, el documental no es sólo su historia, sino mi propio cambio a través de su mirada.

Precisamente, el concepto de “escorzo” resulta central en tu película, ¿qué significa esa idea? 

CS: La palabra “escorzo” dicha intuitivamente por Wayar y trabajada en su espectáculo “Cotorras”, también trabajada académicamente por José Ortega y Gasset, me vino justo porque ya estaba trabajando en una consigna para mi tercer documental, “Yo soy yo y mis circunstancias”: el nexo entre el yo (interno) y mis circunstancias (externo) es el escorzo. La teoría del escorzo se presenta como la perspectiva singular que permite descubrir –en toda su profundidad– la verdad del objeto estético contemplado. Cuando hacemos una entrevista, solemos colocarnos frente a nuestro entrevistade a la altura de los ojos, pero eso nos permite ver sólo una arista de elle: si esa persona gira a 45 grados todo su cuerpo, podemos ver por ejemplo el largo de su pelo, o si una parte está más cerca también podemos ver sus arrugas. Pero si alguien se acuesta, como hacía Malva cuando yo la entrevistaba, nos invita a ver su tercera dimensión y si esa dimensión es vieja y travesti, ¡es algo mucho más que la dimensión desconocida!  

La pose de Malva me llevó a una pregunta: ¿Podemos, desde un aprendizaje patriarcal y heteronormativo, poner la cámara frente a seres no normados? La pose de Malva se convirtió en la premisa de que para abordar un feminismo a fondo, no hay posibilidad de hacerlo si seguimos replicando esa mirada: Malva dominó con su pose todo intento de domesticación de mi parte y tuvo que morirse para que eso no ocurriera. 

¿Cómo te llevó a repensar el abordaje que hiciste de Malva? 

CS: Sabíamos que en el material de investigación había algo que no podíamos pasar por alto, la necesidad de divulgar eso que Malva cuenta. Algo que nunca pensamos porque nos era invisible, pero existió. “Irse de todos los lugares. Eso es ser travesti” dice Camila Sosa Villada en su libro “Las malas”. No podía volver a pasar, por eso, de la mano de la mente iluminada de Marlene Wayar salió “Con nombre de flor”: no solo la historia de una travesti anciana sino una interpelación de la narrativa cinematográfica heteronormativa. Una interpelación de mi forma aprendida de reproducir el patriarcado que su propia pose no permite. Malva me obliga a que la observe y que la escuche como ella siente, se niega a ser domesticada, ese es lo que ganamos: una forma nueva de mirar. Ortega y Gasset dice “quien quiera enseñarnos una verdad que no nos la diga: simplemente que aluda a ella con un breve gesto, gesto que inicie en el aire una ideal trayectoria, deslizándonos, por la cual lleguemos nosotros mismos hasta los pies de la nueva verdad”. Quizás ese gesto pueda ser un punto de vista escorzado para impulsarnos a ver y a escuchar en todas sus dimensiones, para modificar lenguajes o al menos dispositivos de una narrativa cinematográfica anquilosada o proponer formas de expresarnos en subjetividades transfeminstas que nos abran y  muestren cómo transitar ese margen, esa frontera sin territorios… y nos lleven a un mundo no binarie, para así lograr infancias libres. De todo esto estamos hablando en un grupo de reflexión en #Cartelera Feminista y en #Acción, mujeres de cine, dos grupas en las que trabajamos arduamente para (des)aprender y (re)construirnos. 

¿Qué representa Malva para vos?, ¿Qué puede transmitir su vida a los espectadores? 

CS: Malva representa la valentía de alguien que se defiende en la identidad autopercibida: sabe quién es y qué quiere aunque toda la sociedad esté en su contra. Las travestis en su mayoría están condenadas a la expulsión de sus hogares a muy corta edad por solo portar una identidad que no condice con el dictamen patriarcal, expulsadas de la “norma”, una norma que está parada sobre un eje binómico “hombre y mujer”, todo lo que no se defina como tal “está mal” y su portación genera violencias. Si soñamos con infancias libres, nos tenemos que permitir que les niñes vivan sobre una variedad identitaria múltiple ya que somos tan diferentes en nosotres. Volvernos a soñar no binaries como antes de la conquista europea, expresar lo que se siente más allá de lo sexual. Todes nos estamos perdiendo esas libertades.  

¿Qué aprendiste sobre la experiencia de vida de las travestis en tu proceso de filmación?

CS: Malva llevaba en su cuerpo flaco las marcas de todo lo que “No se debe ser” en una sociedad capitalista y patriarcal: era “vieja y travesti”. En la pesquisa del material de archivo (hermosamente hecho por Lucas Peñafort) en la que buscábamos indicios audiovisuales o de hemeroteca del travestismo en Argentina, nos encontramos que el acceso era a través de palabras como “inmorales/amorales”, “depravados”, “suavecitos”, entre otros apelativos denigrantes. Ese archivo se convierte en la comprobación de la sociedad como antagonista, la culpable del “identicidio” como dice Wayar, que no les permite transitar y por lo tanto estudiar ni trabajar porque el solo hecho de su presencia denota la imposibilidad de permitirse la felicidad de ser. Lucas encuentra una hermosa foto de Octavio/Malva que parece ser de un archivo policial: en este archivo identificamos una pequeña nota con foto del 26 de enero 1956 (revista “Variedad”) donde encontramos posando a Octavio Nibaldo Sáez, nombre de la infancia de Malva. El texto que acompaña la imagen pone en evidencia el desprecio profesado por la prensa. ¿La foto de la revista habrá sido sacada por la policía? Recomiendo observar detenidamente su pose orgullosa y sonriente, pura valentía.

Por último, tu película muestra un pasado donde las diversidades sexuales eran furiosamente perseguidas en Argentina, ¿hasta qué punto cambió esa realidad?

CS: La edad promedio de muerte de las travestis sigue siendo 35 años aun hoy. Aún hoy siguen habiendo cuerpos que importan y otros que no: Malva era de esos cuerpos, la sociedad sigue negándose a ver la vejez y sobre todo lo que se salga de la norma. La ley está vigente pero la sociedad se sigue negando a una apertura mental que les abra las puertas a ver a una travesti de día o estudiando, cuesta mucho pero se está logrando lentamente. La marea verde ha hecho milagros, niñes preadolescentes sienten atracción hacia lo masculino o lo femenino, algo que no tiene que ver con su genitalidad. Hacer cine en Argentina es una tarea muy difícil, y más para personas no binaries como me considero, estamos lejos de la equidad. Por eso, esa chispa de tiempo que me dio, logró encender la llama para poder inmortalizarla, porque eso hace el cine: Malva va a vivir mientras alguien mire el documental, están invitades.

Por Martín Iparraguirre

Copyleftt 2020

IMPORTANTE: “Con nombre de flor” estará todo el mes de septiembre en Cine.ar Play, pero además se disfrutar en video On Demand en la plataforma vimeo, donde también se pueden conseguir la anterior película de Sama: “Madam Baterflai”.

Links: 

Andá a lavar los platos

Sobre la resistencia desde el amor

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Foto antigua de las protagonistas del filme

El documental local “Andá a lavar los platos” se estrenó en el Festival Internacional de Cine Documental de Buenos Aires 

Pese a la crisis económica y la pandemia en curso, el cine cordobés vuelve a mostrar sus frutos por estos días en la 8va edición del Festival Internacional de Cine Documental de Buenos Aires (Fidba). Dentro de la competencia oficial de largometrajes argentinos, desde ayer y hasta mañana se puede ver “Andá a lavar los platos”, de Bahía Flores Pacheco y Natalia Comello, de manera absolutamente gratuita desde la página web del festival (http://www.fidba.com.ar/2020/). Muestra y asimismo resultado de la confluencia de diversas luchas femeninas, el filme -ganador de la sección respectiva del Polo Audiovisual de Córdoba 2018- sigue a Érica Oliva, Viviana Chiatti y Susana Cardozo, tres trabajadoras del transporte público que en 2017 desafiaron los mandatos sociales sobre la mujer con una verdadera gesta política: luego de ser despedidas injustamente, montaron una protesta frente a la Municipalidad durante más de un año, viviendo apenas en una carpa. “Frente a la presión mediática, a la ausencia estatal y los mandatos sociales, ‘Andá a lavar los platos’ muestra cómo transitan la deconstrucción de ese enunciado que señala como evidente la pertenencia de la mujer al ámbito privado del hogar”, adelanta la sinopsis.

La directora Natalia Comello dialogó sobre los pormenores de una película que, delante y detrás de cámara, testimonia el encuentro virtuoso de mujeres en lucha desde el amor y el compañerismo.

¿Cómo surgió la película? ¿Qué les interesaba filmar?

Natalia Comello (NC): La película surgió a partir del paro de transporte de 2017, luego de que fueran despedidos varios trabajadores y trabajadoras. Nos llamó la atención la presencia de las mujeres que manejaban los trolebuses en las protestas y el discurso que tenían en los medios: verlas ocupar un lugar que por lo general no está reservado a ellas en el espacio público. Al enterarnos de que como método de protesta habían armado una carpa y estaban habitándola, nos acercamos a conocerlas y tras las primeras conversaciones decidimos acompañarlas en ese transitar de lucha, donde no sólo están atravesadas por el conflicto laboral sino también por otros vínculos con otros actores sociales, como los medios, los usuarios, las personas que pasan por allí sin verlas.

Natalia Comello
“La película cuenta cómo lograron resistir las mujeres despedidas y cómo lograron tejer vínculos entre ellas y construir redes amorosas, de acompañamiento, de denuncia, de actuación política”, afirma Comello. 

¿Qué se propusieron narrar en el filme?

NC: Quisimos narrar cómo un grupo de mujeres despedidas pudieron irrumpir en el espacio púbico con un método de protesta para generar, desde allí, mucho más que eso. La película cuenta la vida de ellas en la carpa a partir de distintas líneas, porque además de la vida en ese lugar abarca su relación con los medios, con los usuarios, con sus familias, entre otras. De fondo, trabaja sobre el transcurso del tiempo en ese lugar y cómo estas mujeres logran tejer vínculos y redes para sobrellevar su situación de despedido, mientras su actuación en el espacio público se mezcla con sus vidas privadas, con roles que tienen que ver con que son mujeres, madres, esposas y demás.

¿Cómo fue el proceso de filmación de la película?

NC: El proceso de la película fue hermoso porque, de algún modo, todas ocupábamos roles que históricamente están reservados a hombres: nosotras como equipo técnico audiovisual y ellas como conductoras de transporte público. De allí también que se generaron lazos muy cercanos que nos permitieron hacer otro proceso, ya que nosotras no queríamos hacer entrevistas sino que la cámara captara su cotidianeidad en esos días, en esa carpa. Estamos muy contentas de que la película pueda participar en este festival porque creemos que la historia de Erica, Susana y Victoria merece ser escuchada por muchas personas, en un momento importante que estamos transitando por la incertidumbre que genera la pandemia. Creemos que ellas muestran de una manera muy hermosa lo que es la resistencia, lo que es tejer vínculos, redes, y la organización colectiva desde el amor.

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¿Qué mandatos sociales se ponen en cuestión?

NC: Los mandatos sociales que se muestran en la película no sólo tienen que ver con el lugar al que pertenecen las mujeres que hace referencia el título, sino que también se deconstruye el lugar de la mujer al volante en el transporte público -algo que aparece muchas veces en su discurso -, así como también quién ocupa el espacio público y el espacio mediático, quién tiene voz en esos lugares que por lo general están asignados a hombres. Si bien se centra en Erica, Viviana y Susana, porque fueron las que más habitaron la carpa, ellas representan a muchas compañeras despedidas que creían que la injusticia que se había cometido con los despidos no podía quedar ahí. Son personajes que nos llamaron mucho la atención porque, a diferencia de los abordajes más académicos de las luchas femeninas, desde el simple habitar la carpa y ser trabajadoras ellas tienen una conciencia muy clara de sus derechos y de las cosas que están en disputa en nuestra sociedad.

Por Martín Iparraguirre

Copyleft 2020

 

PD: el filme se puede ver hasta el martes 1 de septiembre inclusive en el siguiente link: http://www.fidba.com.ar/2020/

Contagiate de cine

Comienza la fiesta cinéfila de Córdoba

Buenos aires al pacífico
Buenos Aires al Pacífico

“Contagiate de cine” es una propuesta organizada por 15 festivales de nuestra Provincia que tendrá lugar de hoy al sábado inclusive

 

Un total de 15 festivales de cine cordobeses se unieron para llevar adelante “Contagiate de cine”, un nuevo encuentro virtual que tendrá lugar desde el jueves al sábado inclusive para suplir colectivamente la imposibilidad de realizar los festivales por la pandemia del coronavirus. “La iniciativa surge para dar visibilidad al trabajo de muchos sectores que quedaron frenados por estas circunstancias”, señaló la organización del encuentro.

Efectivamente, ante la situación de emergencia sanitaria por la que atraviesa el país, los festivales, encuentros y muestras de Córdoba organizaron este festival para poder reunirse y compartir experiencias en el aprendizaje de nuevas modalidades de proyección, además de su placer por el séptimo arte. El encuentro reúne a los festivales de “Terror Córdoba”, de Cine Social Invicines, el Festival Latinoamericano Cortópolis, el Encuentro Regional De Cine, el Festival Amor Es Amor, el Festival Internacional de las emociones en Argentina Fidema, el encuentro audiovisual feminista “El Detonar Preciso”, el Festival Internacional de Cine Independiente de Cosquín y el Festival Internacional de Cine Experimental Eneagrama, entre varios otros.

Las actividades podrán seguirse a través de la plataforma de Youtube de “Contagiate de cine” entre el 23 y el 25 de julio (https://www.youtube.com/c/ContagiatedeCine). Durante estos días se desarrollarán proyecciones y conversatorios virtuales sobre las películas en función, cuyos links de visualización vía streaming estarán disponibles de manera gratuita durante los tres días e incluyen material de todo el mundo seleccionado por cada festival. También habrá charlas y talleres online, con realizadores, críticos de cine, productores y especialistas.

“El objetivo común es diversificar espectadores y participantes, y a la vez mantener el contacto con quienes de manera presencial siempre acompañaron las propuestas de cada festival. Sostener esa comunidad es fundamental, para que cuando sea posible reanudar los eventos presenciales, se haya tenido la oportunidad de consolidar el encuentro futuro entre películas, realizadores y público”, marcaron desde el encuentro virtual.

La programación completa se puede consultar en las redes sociales del encuentro bajo su nombre en Facebook e Instagram, aunque también se publica aquí.

La programación de charlas en vivo

Hoy

A las 20: Fidema – Conversaciones con Franco Verdoia, director de La Chancha.

A las 21: Invicines – Accor – El detonar preciso. Cine, feminismos y territorios. Con Luna Gherscovici, Florencia Quiroga, Lucía Rinero y Joaquín Díaz.

Mañana

A las 20: Apa Lab. Un portal de Córdoba al mundo de la Animación. Estudio de caso: “El after del mundo”, de Florentina Gonzalez.

A las 21: Amor es amor, Conversatorio y proyección de cortos en vivo.

Sábado

A las 20: Anima – Animación en y desde la universidad. Encuentro de experiencias en animación desde la Facultad de Artes (UNC). Alejandro R. González entrevista a Agustín Touriño. y Joaquín Ortiz.

A las 20.30: Yatay, Charla “Contagiate en Vertical”.

A las 21: Ficic Festival Internacional de Cine independiente de Cosquín. Charla y Reflexiones: Phillipp Hartmann (66 Kinos, Alemania) y Mariano Donoso. Presenta Roger Koza (Director Artístico del festival).

 

La programación completa de películas:

 

Cortópolis Festival Latinoamericano de Cortometrajes

Los meses, María Laura Pintor, 2015, Argentina.

La unidad de los pájaros, Cruz Lisandro Morena, 2016, Argentina.

La compañía, Maximiliano Gallo, 2019, Argentina.

 

Diplomatura de Posgrado en Documental Contemporáneo

La hora del lobo, Natalia Ferreyra, 2015, Argentina.

La Higuerita, Manuel Palomeque, 2015, Argentina.

Pura Sangre, Mauro Beccaria, 2013, Argentina.

 

Invicines Festival de Cine Social

Ojo Blanco, Agustín Romero, 2019, Argentina.

Eneagrama Festival Internacional de Cine Experimental

No vas a poder describir en este momento, este momento, Hugo Esteban, 2018, Argentina.

Cuir, Alejandra Muñoz, 2017, Argentina.

Beti bezperako koplak, Kimuak, 2016, España Donostia/San Sebastián.

Lapse, Diago Amir, 2017, Uruguay.

Presente Imperfecto Simple, Jimena Vila, 2019, España.

Fidema, Festival Internacional de las Emociones en Argentina

El Sonido de la Campana, Augusto Sinay, 2019, Argentina.

La Medallita, Martín Aletta, 2019, Argentina.

Morrón y Cuenta Nueva, Ary Aguiló, 2019, Argentina.

 

Festival Internacional de Cine Austral (Fica)

Terra, Julia Kushnarenko, 2019, Russia.

El peso del oro, Yves Itzek, Milosz Zmijewski y Oscar Diaz, 2019, Germany/ Colombia.

Dante vs. Mohammed Ali, Marc Wagenaar, 2018, Netherlands.

 

Festival Internacional de Cine Independiente de Cosquín (Ficic)

66 Kinos, Philipp Hartmann, 2016, Alemania.

Bs. As. al Pacífico, Mariano Donoso,2018, Argentina.

 

Anima Festival Internacional de Animación de Córdoba (Anima)

Creación colectiva Workshop Steven Woloshen, ANIMA 2015,Canadá- Argentina.

Caminación – Creación colectiva Workshop Diego Akel, ANIMA 2019, Brasil – Argentina.

Negative Space, Max Porter, Ru Kuwahata, 2017, Francia.

Guida,Rosana Urbes, 2014, Brasil.

Viaje a Japón, Dante Zaballa, 2018, Argentina.

Inercia, Becho Lo Bianco y Mariano Bergara, 2013, Argentina.

Bug, Joaquín Ortíz, Joaquín Ortíz, 2018, Argentina.

Tenemos Voz, Juan Manuel Costa, 2019, Argentina.

 

Encuentro de Cine de Córdoba

Confines de sal, Néstor Moragues, 1965, Argentina.

La voz de los objetos, Maximiliano Angeleri, 2018, Argentina.

La Estrella, Francisco Martín, 2018, Argentina.

 

El Detonar Preciso

Spot Muma Bariloche (azafata), Argentina, 2017, Argentina.

Trailer El Agua Nunca Dolió, Ana Clara Bustelo, 2019, Argentina.

Trailer La vida es corta, Florencia Bastida, 2018, Argentina.

Mostras, Virginia Ferreyra, 2018, Argentina.

Transmuta, María Belén Tagliabue y Miriana Bazán, 2018, Argentina.

Somos Resistencia, Luna Gherscovici e Irupé Muñoz, 2018, Argentina.

Feminista Anima Game, Estefanía Clotti, 2018, Argentina.

Mi Gorra Brilla, Celeste Onaindia, 2018, Argentina.

Yatay Festival Vertical

La Ofrenda, Rodrigo Lazarte, 2019, Argentina.

 

Festival de Terror de Córdoba

The Box, Dušan Kastelic, 2018, Eslovenia.

Somnium, imago, mortis, Luis Lambert, 2019, Argentina.

Abbadon, Jesica Aran, 2018, Argentina.

Selección, Diego Medina, 2019, Argentina.

Cabrito, Luciano de azevedo, 2015, Brasil.

 

Colectivo de Cineastas de Córdoba

El olvidao, Nicolás Acosta Koenig, 2017, Argentina.

Flor de durazno, Cristian Monetti, 2017, Argentina.

Ni es cielo ni es azul, Ana Medero, 2018, Argentina.

Redención, Juan Carlos Herrera, 2015, Argentina.

 

Festival Amor es Amor

Dogma, Dennys Rodríguez, 2018, Venezuela.

Imilla, Mayra Nieva, 2018, Argentina.

Guacho, Matías Magnano, 2017, Argentina.

 

Por Martín Iparraguirre

Copyleft 2020

 Link para ver las películas: https://www.youtube.com/c/ContagiatedeCine/playlists