Entrevista a Mariano Luque

Las huellas de una vida

Mariano-Luque

Entrevista a Mariano Luque, cuya obra es objeto de una retrospectiva en el Cineclub Municipal Hugo del Carril

El Cineclub Municipal Hugo del Carril (Bv. San Juan 49) le hará justicia este fin de semana a uno de los realizadores locales más interesantes, Mariano Luque, de quien proyectará su filmografía entera: sus dos largos conocidos hasta el momento, “Salsipuedes” (2012) y “Otra madre” (2017), junto a sus cortometrajes “Secundario” (2010), “Así me duermo” (2015) y “Sociales” (2013). La retrospectiva, que abarca casi una década de producción, incluye también el estreno absoluto para nuestra ciudad de “Los árboles” (2018), su última y acaso más autobiográfica película, que pone el foco en la figura de su abuelo Macias, un reconocido paisajista cordobés que tuvo 17 hijos y, entre otras obras, forestó un bosque llamado “El Silencio” en el mítico Pan de Azúcar.

Primer documental en la carrera de Luque, “Los árboles” constituye una búsqueda de ese abuelo a quien el director prácticamente no conoció, a través de las huellas que dejó en el mundo: sus hijos más chicos, a la vez tíos del director, y el hermoso bosque de El Silencio, donde descansan sus restos enterrados bajo un cedro como él pidió. “La idea de la película surge un poco a partir de que sus hijos más chicos empiezan a visitar este árbol los fines de semana. Yo no conocí tanto a mi abuelo, y mucho menos a sus hijos más chicos porque eran de otra familia, pero me fui acercando a ellos y me pareció muy hermosa esta historia que se fue armando en la que ellos iban a visitar a su padre en una tumba que tenía la forma de un árbol”, cuenta Luque en una entrevista, donde destaca que “lo que me interesó fue buscar las marcas de mi abuelo que aún están presentes en cada uno de los personajes retratados, que son chicos incluso más jóvenes que yo”.

“Fue gracias a esos rasgos que encontré tan comunes, que conducían a la figura de mi abuelo, que decidí prescindir de él porque estaba presente todo el tiempo en estos personajes: era como si mi abuelo fuese un entorno constante de todo lo que filmaba”, destaca Luque, quien afirma que “Los árboles es también una forma de legitimar su trabajo como una obra artística, ya que Macias no solamente fue un paisajista sino alguien que hizo obras de arte impresionantes como ese enorme bosque que diseñó en el Pan de Azúcar”.

¿Cómo fuiste encontrando la película?

ML: Yo nunca tuve mucha relación con mi abuelo, lo he visto muy pocas veces en mi vida, lo conocía a través de los relatos de mi vieja o mis tíos, que me contaban cosas sobre su vida como paisajista y sobre su rol como padre, porque también tiene la particularidad de que tuvo 17 hijos con dos esposas. Era un tipo muy del campo, muy trabajador, y si bien me interesaba todo eso siempre me parecía que era muy informativo para cine, muy del orden de lo literario. Entonces, en un momento pensé que tenía dos posibilidades: o seguir ese camino más literario, en el cuál yo podía recorrer la historia de mi abuelo aunque sin contar con su testimonio porque se había muerto; o buscar un camino un poco más abierto y si tomar el cine como una herramienta de investigación, en donde yo seguía a sus hijos más chicos, que incluso son más jóvenes que yo, y que incluso fueron como una familia aparecida porque yo tampoco tuve un vínculo con ellos, los empecé a conocer a partir de la ceremonia de despedida de mi abuelo en el campo El Silencio.

Los arboles2

Los árboles

Si uno mira tus películas, la familia constituye un tema central en ellas, ¿qué te interesa de esta institución?

ML: Es complicado de responder pero infiero que la presencia de lo familiar siempre me interesó mucho porque provengo de una familia muy numerosa, tanto de mi lado paterno como materno. Más allá de las características particulares que tenga, esto implica que sea una familia muy complicada: entonces, lo que me interesa es el desdibujamiento de los roles familiares. Creo que en cada película el tema de lo familiar se toma de una forma distinta. Recién pensaba en “Salsipuedes”, donde la presencia de lo familiar es cómplice de la violencia que sufre la protagonista por parte de su pareja: en ese día de camping en las sierras, donde llegan la madre y la hermana de la protagonista no hacen más que ser cómplices verbalmente de la violencia y los mandatos por los cuáles ella sufre esa violencia. En el caso de “Otra madre” quise hacer una propuesta más optimista de los vínculos, sobre todo femeninos, intentando reflejar una palabra que utiliza mucho el feminismo en esta época que es la “sororidad”: ese espíritu de hermandad entre esta familia numerosa de mujeres de diferentes generaciones, en donde cooperan y se ayudan en el día a día para bancar a la protagonista interpretada por Mara Santucho, que labura todo el día para poder progresar económicamente y debe dejar a su hija de cuatro años con su madre o con su hermana. Entonces, lo que quería reflejar era ese lado positivo de cómo se ayudan entre sí para llevar la vida cotidiana y cómo se hacen fuertes a partir de eso. En el caso del documental “Los árboles”, que es el enfoque más directo que hice porque es sobre mi propia familia, creo que mi enfoque sobre lo familiar tiene que ver con las marcas y los rasgos que puede dejar una persona con una presencia tan fuerte como mi abuelo en el mundo.

¿Cómo te relacionaste vos mismo con tus personajes?

ML: Siempre es complejo abordar a los protagonistas de una película cuando son muy cercanos o familiares, pero los chicos colaboraron muchísimo para poder hacer la película y a mí me sirvió venir del palo de la ficción para tomar cierta distancia a partir de esas experiencias: tomar a las personas como personajes e intentar armar escenas como si fueran de ficción. La clave fue encontrar la forma estética más apropiada para la película que quería hacer, es decir lo que permitió tomar distancia sobre los y las retratadas fue el dispositivo estético: ponerme a pensar bien cómo quería filmar, cómo quería que fuera el sonido, en definitiva la puesta en escena con toda su amplitud como un proceso similar a lo que suelo hacer con las ficciones.

¿Cómo filmaste esa belleza que querías reivindicar de la obra de tu abuelo?

ML: Lo que me propuse fue intentar que, a través de la puesta en escena,  el espectador pueda habitar esos espacios que diseñó mi abuelo a través del cine. La particularidad del bosque El Silencio es que tiene diferentes zonas con distintos tipos de árboles, además de un arroyo que cruza todo el campo, donde hay una especie de ollita que está cerca del árbol donde está enterrado mi abuelo. Entonces, la idea fue tratar de catalogar todas estas zonas y filmar eso intentando que no quede nada afuera. Para eso, recurrí a muchos paneos para tratar de captar la tridimensionalidad del espacio y contrarrestar la dificultad que implica filmar cosas estáticas, porque es muy difícil filmar un árbol y una planta, por eso quise acelerarlo para que no sea un cine contemplativo. También, lo que hice fue ir en las diferentes estaciones del año para ver en qué estado estaban esas plantas, esos árboles y esa naturaleza. Por supuesto que la puesta en escena se terminó de definir en el montaje, donde intenté acercarme lo más posible a la idea de que el espectador habite esos espacios.

Por Martín Iparraguirre

Copyleft 2018

 

El programa completo

Foco Mariano Luque en el Cineclub Municipal Hugo del Carril (Bv. San Juan 49)

Hoy a las 15:30, se proyectará “Salsipuedes” (Argentina, 2012) de Mariano Luque. “Sierras. Árboles. Camping. Una pareja en una carpa. Enseguida, signos de que esa pareja no es pareja, de que no hay igualdad alguna. El hombre ejerce más poder, con violencia. La mujer está atrapada. El título de la película es un lugar y también una desesperación. Carmen y Rafa son la encarnación de un (otro) fracaso social institucionalizado”, se adelanta. También se emitirá “Secundario” (2010). “Un profesor intenta ayudar a una alumna para que no abandone la escuela. Esto lo lleva a recibir acusaciones que lo meten en problemas”, se describe. Repone el sábado a las 23. Entrada general 95 pesos, socios pagan 9,50.

A las 20:30, hoy se podrá ver “Otra madre” (Argentina, 2017) del director. “Recién separada, Mabel regresa a la casa de su madre. Allí convive con su pequeña hija, su hermana, su mamá y su abuela. Todos los días sale a trabajar y vuelve tarde, mientras su niña la espera. Una película sobre momentos de cariño y protección maternal, vínculos familiares desdibujados e injusticias laborales”, reza la sinopsis de la película. Asimismo se proyectará “Así me duermo” (2015). “Una mujer cuenta cómo hace para dormirse. Un niño sueña que juega en el río. Unas abejas beben agua que cae de la montaña”, se adelanta. Repone el domingo a las 15:30. Entrada general 95 pesos, socios pagan 9,50.

Mañana a las 18, se podrá ver “Los árboles” (Argentina, 2017) documental de Mariano Luque. “Macias tuvo 17 hijos y forestó un bosque en una montaña. Tal como él había deseado, sus restos fueron enterrados bajo las raíces de un cedro joven, de modo que cuando éste creciera, sus raíces abrazaran la urna con cenizas”, se describe. Luego se emitirá “Sociales” (2013). “Un estudiante de cine solventa su propia vida y sus estudios filmando fiestas de casamiento y eventos sociales de la misma índole2, se adelanta. Repone el domingo a las 20:30. Entrada general 95 pesos, socios pagan 9,50.

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Published in: on 22 junio, 2018 at 16:10  Dejar un comentario