FICIC 2017

Una saludable tradición

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“Jóvenes infelices o un hombre que grita no es un oso que danza”

La séptima edición del FICIC confirmó la calidad de este encuentro anual

El Festival Internacional de Cine Independiente de Cosquín (FICIC) culminó ayer su séptima edición con la seguridad de saberse una propuesta consolidada, con una identidad propia ya reconocida por el público, que este año se pudo afinar en una selección de películas que aunó rigurosidad y riesgo e incorporó nuevas propuestas que fueron respaldadas por los espectadores.

El FICIC confirmó, una vez más, su particular fisonomía: ser un festival que une la exigencia de una programación original, que se desmarca de cualquier moda, a una práctica de la cinefilia eminentemente popular, que entiende al cine como un arte de todos, sin distinguir clases culturales o jerarquías sociales. Gente de todas las edades y gustos volvió a llenar las salas del FICIC en prácticamente todas las funciones del viernes y sábado, fue a las charlas y pudo hablar con directores, críticos y programadores, conformando una comunidad que por unos días experimentó al cine como una práctica vital, como un modo de abrirse a los otros y sus experiencias para (re)pensarse a sí mismos, en el conflictivo mundo que vivimos.

No se trata de un logro menor, ofrecer la posibilidad de que una comunidad pueda apropiarse de una cultura global a partir de una oferta de películas y actividades que pocos festivales consiguen brindar, lo que debería interpelar al poder político para garantizar su subsistencia y subsanar los déficits que aún tiene, relacionados a la falta de recursos. El FICIC sigue creciendo pero siempre a pulmón, gracias a la dedicación obstinada de sus responsables, lo que pone techo a sus ambiciones y sus posibilidades. Es hora de que los gobernantes entiendan la importancia de estos eventos, que no sólo aportan calidad de vida a su población, sino que también sirven como vidriera hacia el exterior y el resto del país, con lo que su rédito político es doble.

FICIC GANADORES

Los ganadores de FICIC 2017

Por lo demás, la gran ganadora del FICIC 2017 resultó la brasileña “Jovens Infelizes ou Um Homem que Grita Não É Um Urso que Dança” (Brasil), de Thiago B. Mendonça, que en cierta medida resume bien la propuesta del festival: política en su más estricto sentido, el filme registra la actividad de un grupo de teatro insurgente con una originalidad formal a tono con la radicalidad de sus posturas, convirtiéndose en un testimonio indirecto de cierto malestar colectivo que anticipó el golpe contra Dilma Rousseff. El propio B. Mendonça, en su emotivo discurso, llamó a militar por un cine rebelde que se levante estética y políticamente contra el regreso del conservadurismo en América Latina. “Dedico el premio a todos mis hermanos brasileros que realizan películas insurgentes y políticas, y que sufren amenazas de la policía o están encarcelados. Ojalá podamos seguir pensando maneras de hacer política desde la poesía”, afirmó entonces Mendonça (*). A su vez, dentro de la misma competencia, tuvieron menciones los filmes “La Siesta del Tigre”, del argentino Maximiliano Schonfeld, y “Brüder der Nacht”, del austríaco Patric Chiha.

En la Competencia Internacional de Cortometrajes ganó “A Nice Place to Leave” (Estados Unidos), de Maya Connors, un ambicioso ensayo en torno a la propia identidad de la directora, con una mención especial para “A History of Sheep” (Argentina), de Ezequiel Vega. Cortos de Escuela, a su vez, premió el trabajo “¿Dónde estás en el futuro?”, de Julieta Seco, estudiante de la Facultad de Artes de la UNC, mientras que el Premio CINE.AR TV quedó para “Mercado”, de Luciano Giardino, del Taller de Cine UNL, y el Premio Rafma para “A quien corresponda”, de Valeria Fernández, de la FUC.

Algunas de las nuevas películas cordobesas tuvieron también su estreno provincial en FICIC: “Otra madre”, de Mariano Luque, en la Competencia de Largometrajes, y “La mirada escrita”, de Nicolás Abello, como película de cierre, se encontraron por primera vez con su público natural, y la repercusión fue tal que tuvieron que agregarse funciones para que todos los asistentes pudieran verlas. El FICIC no vive en una burbuja, se inserta en su contexto para construir un espacio de comunicación con el mundo y de reproducción de los bienes culturales a través del cine, prácticas que parecen en peligro de extinción, lo que cada año lo vuelve más necesario.

Por Martin Iparraguirre

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Palmarés final

-Competencia de Largometrajes:

Mejor Largometraje: “Jovens Infelizes ou Um Homem que Grita Não É Um Urso que Dança”, Director: Thiago B. Mendonça, Brasil

Menciones Especiales:

1° Mención: “La Siesta del Tigre”, Director: Maximiliano Schonfeld.

2° Mención: “Brüder der Nacht”, Director: Patric Chiha, Austria.

-Competencia de Cortometrajes:

Mejor Corto: “A Nice Place to Leave”, Director: Maya Connors, Alemania, USA.

Menciones Especiales: “A History of Sheep”, Director: Ezequiel Vega, Argentina.

-Competencia Cortos de Escuela: “¿Dónde estás en el futuro?”, Director: Julieta Seco, Argentina

Premio CINE.AR TV: “Mercado”, Director: Luciano Giardino, Argentina

Premio Rafma (Red Argentina de Festivales y Muestras Audiovisuales): “A quien corresponda”, Director: Valeria Fernández, Argentina

Premio del público – Confitería Europea: “Los Globos”, Director: Mariano González, Argentina

Premio “Gracias Por Venir” (a los espectadores):Fabián Costa (Córdoba)

Reconocimiento por sus 10 años en la Industria Auodiovisual del país y su compromiso con el Cine Argentino y Latinoamericano: Hasta 30 minutos distribuidora, de Luciana Abad.

(*) Agradezco la transcripción de las palabras de Thiago B. Mendonça a Demian Orosz, pues fueron tomadas de su nota para La Voz del Interior para actualizar este texto.

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Published in: on 8 mayo, 2017 at 16:11  Dejar un comentario  

FICIC 2017

Un arte por descubrir

El futuro perfecto

El futuro perfecto

El Festival Internacional de Cine Independiente de Cosquín abre hoy a las 20 su séptima edición con la proyección de “El futuro perfecto”, de Nele Wohlatz, en el Centro de Congresos y Convenciones de la localidad

Los grandes festivales de cine tienen una misión implícita pero universalmente reconocida, pues se entiende que en su programación deben ofrecer un panorama del estado del cine mundial en un momento dado. Se va a Cannes, a Berlín, a Venecia o a Mar del Plata con la expectativa de acceder a las películas importantes de la temporada global, no sólo de los directores reconocidos sino también, sobre todo, de aquellos nuevos valores que comienzan a asomar con una visión original del mundo y por tanto del propio arte. Una exigencia mayor consiste en esperar que ese programa siente además una posición específica respecto al cine, que proponga una agenda en la que los espectadores puedan (re)conocer poéticas particulares que exploren las posibilidades del séptimo arte y testimonien por eso mismo las tensiones que implican con los mandatos del mercado.

Con 400 o 500 películas en programa, la primera exigencia resulta habitualmente más fácil de cumplir que la segunda, que suele naufragar en las declaraciones de buenas intensiones de funcionarios y programadores. No es el caso del Festival Internacional de Cine Independiente de Cosquín (Ficic), que hoy iniciará su séptima edición con una certeza reconocida por todos: en sus más de 50 películas, el espectador podrá acceder a un horizonte posible del cine contemporáneo que nada tiene que ver con las modas dominantes en los distintos circuitos de exhibición, sino con una voluntad de explorar las potencialidades más fértiles del cine.

Posición que no implica uniformidad estética o narrativa alguna, pues el Ficic parece ir apostando cada año a una mayor heterogeneidad en su programa. “En nuestra séptima edición, las películas son formal y temáticamente diversas. Transmiten rabia, curiosidad, misterio, deseo, tristeza, compasión, amabilidad. Hay películas con una estructura exigente y otras elegantemente clásicas. Todas honran el cine”, destaca de hecho el crítico Roger Alan Koza, su director artístico, en la presentación del festival.

Paris est une fète – Un film en 18 vagues

Paris est une féte

Sólo en la Competencia Internacional, que incluirá varios estrenos nacionales, habrá desde ensayos sobre la conflictiva actualidad mundial como “Paris est une fète – Un film en 18 vagues” (Francia), el nuevo acercamiento de Sylvain George al dilema de la inmigración europea, a experiencias colectivas como “Jovens Infelizes ou Um Homem que Grita Não É Um Urso que Dança” (Brasil), de Thiago B. Mendonça, o individuales como “Los globos” (Argentina), de Mariano González, atravesadas de una u otra manera por la política, o un particular policial basado en la obra de Juan José Saer como “Toublanc” (Argentina), de Iván Fund, y un sensible retrato de la condición de la mujer en las clases populares como “Otra madre” (Argentina), de Mariano Luque, por citar algunos ejemplos.

Habrá retrospectivas sobre la obra de dos jóvenes cineastas prácticamente desconocidos en el país, como Camilo Restrepo (Colombia) y Julian Radlmaier (Alemania), el ya clásico ciclo de proyecciones en 35 milímetros que distingue al Ficic, dedicado esta vez a los 100 años de la revolución rusa con la proyección de tres obras maestras (“Mi amigo Iván Lapshin” -1984-, de Alekséi German, “Octubre” -1928-, de Grigori Aleksándrov y Serguéi Eisenstein, y “Tres cantos para Lenin” -1934-, de Dziga Vértov), una sección especial dedicada al “cine social” que abordará la violencia contra las mujeres a través de tres cortometrajes, un foco dedicado a autores argentinos con “Cump4rsit4”, de Raúl Perrone, y “El día nuevo”, de Gustavo Fontán, y hasta dos películas sorpresa del cine de género en la nueva sección “Trasnoches de Superacción”, cuyo título lo dice todo. A todo esto, hay que agregar por supuesto las competencias de Cortometrajes, con once trabajos de distintas partes del mundo -que incluyen obras de grandes realizadores-, y Cortos de Escuela, con obras de estudiantes de distintas universidades de nuestro país, más actividades paralelas como charlas con directores como Fontán o con protagonistas de la joven crítica argentina.

Aún así, no resulta casual que detrás de esta multiplicidad puedan detectarse vasos comunicantes, relaciones diversas entre las películas que hablan de una visión común de fondo, ciertas ideas sobre el cine que revelan aquella posición mentada al inicio del texto. Una de ellas, nada menor en el actual contexto del país –y más aún para los festivales de cine, que suelen buscar aislarse en una burbuja-, tiene que ver con la incorporación de la política como una dimensión natural del cine, con filmes que de alguna u otra manera abordan experiencias personales o conflictos colectivos derivados de las relaciones entre clases sociales o entre los individuos y el capital, transcurran en Europa, en Latinoamérica o en nuestro propio país. Otro eje es la apuesta decidida al riesgo estético y narrativo como norte, con propuestas que aún siguiendo distintas tradiciones buscan explorar los límites del cine, para verificar acaso que se trata de un arte con mucho por descubrir. Si el Ficic consigue confirmar esta intuición, habrá cumplido sobradamente su tarea.

Por Martín Iparraguirre

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El Ficic se llevará a cabo entre hoy y el domingo. Entradas (desde los 30 pesos)  y grilla de programación completa en la web http://www.ficic.com.ar

Aquí, sus competencias

Categoría LARGOMETRAJES:

66 Kinos Philipp Hartmann (2016) Alemania
Ama-San Cláudia Varejão (2016) Portugal, Suiza, Japón
Brüder der Nacht Patric Chiha (2016) Austria
Jovens Infelizes ou Um Homen que Grita Não é Um Urso que Dança,
Thiago B. Mendonça (2016) Brasil
La siesta del tigre Maximiliano Schonfeld (2016) Argentina
Le parc Damien Manivel (2016) Francia
Los globos Mariano González (2016) Argentina
Otra madre Mariano Luque (2017) Argentina
Paris est une fète – Un film en 18 vagues Sylvain George (2017) Francia
Toublanc Iván Fund (2017) Argentina
Una ciudad de provincia Rodrigo Moreno (2017) Argentina

Jurado: Gustavo Fontán / John Campos Gómez (Perú) / María
Aparicio

Categoría CORTOMETRAJES:

A History of Sheep Ezequiel Vega (2016) Argentina
A Nice Place to Leave Maya Connors (2016) Alemania, USA
Adiós a la noche Ezequiel Salinas (2016) Argentina
All Still Orbit Dane Komljen y James Lattimer (2016) Croacia, Serbia, Alemania, Brasil
Ascensão Pedro Peralta (2016) Portugal
El otoño del ceibo Alejandro Fernández Mouján(2016) Argentina
El sueño de Ana José Luis Torres Leiva (2016) Chile
El susurro de un abedul Diana Montenegro (2016) Rusia, Colombia
Hugo Juan Villegas (2017) Argentina
La victoria Martín Emilio Campos (2017) Argentina
The Beast Michael Wahrmann y Samantha Nell (2016) Francia, Sudáfrica, Brasil

Jurado: Jesús Rubio / Lucas Granero / María Laura Pintor

Categoría CORTOS DE ESCUELA:

A quien corresponda Valeria Fernández (2016) FUC
Continue Sheuen Mondelo (2016) FUC
¿Dónde estás en el futuro? Julia Seco (2016) Facultad de Artes-UNC
Ejercicio sobre la ciudad Santiago Aulicino (2016) FUC
En la frontera Tomás Zabala (2016)FADU
La distancia entre los médanos Carla Francolino y Carolina Lara Grimberg (2016) FADU
La unidad de los pájaros Cruz Lisandro Morena (2016) Facultad de Artes-UNC
Luca/Brian Ornella Giagnacovo y Micaela Ferraro (2016) FADU
Mercado Luciano Giardino (2016) Taller de Cine UNL

Jurado: Josefina Gill / Martín Álvarez / Silvina Szperling

Published in: on 3 mayo, 2017 at 15:34  Dejar un comentario  

Bafici 2017

Premios sin sustancia

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Niñato

La 19 edición del Bafici cerró con un palmarés que no le hizo honor a su edición

Los premios suelen ser lo menos interesante de un festival de cine, cuya vida está en los intensos días de maratones cinéfilas que propone a sus asistentes. Sin embargo, el palmarés final de un encuentro establece una agenda, una línea editorial del festival que paradójicamente sólo pertenece indirectamente a sus responsables –por la selección de películas que organizan en cada competencia– porque los jurados son, por regla, exógenos, para evitar cualquier parcialidad y suspicacia (y otorgar por supuesto un prestigio adicional al encuentro a través de su participación). La prensa toma los resultados y difunde su juicio lapidario: las películas importantes fueron estas y no otras, visibilizando obras que en contados casos suelen ser las más valiosas.

Tal el juego sin dudas injusto, un tanto perverso, que esconde toda premiación artística, que si bien constituye un aliciente importante para los involucrados, siempre termina invisibilizando espacios esenciales del festival, habitualmente los más interesantes. Ocurrió nuevamente en el Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente (Bafici), que el domingo cerró con un palmarés que no hizo honor a su 19 edición, pues dejó afuera las películas más interesantes en la mayoría de sus competencias.

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Viejo calavera

La gran ganadora del encuentro fue la española “Niñato”, de Adrián Orr, que se alzó con el premio a Mejor Película en la Competencia Internacional por sobre las pocas obras que habían sorprendido en la sección, principalmente “Viejo Calavera” (Bolivia), de Kiro Russo, filme sobre las experiencias de una comunidad minera del Altiplano boliviano que indirectamente constituye un tratado conmovedor sobre el uso de la luz en el cine (que sólo mereció el Premio Especial del Jurado). La principal virtud del filme de Orr, documentalista debutante en el largometraje, está en un valor extracinematográfico como es su compromiso social en el retrato que propone de la crisis económica española a través de la historia de un madrileño desocupado, amante del hip-hop y padre de tres hijos, que ya se ha resignado a no buscar trabajo. A su vez, en la misma sección, resultó mejor directora la catalana Carla Simón por su propia historia retratada en “Estiú 1993”, que con sensibilidad narra el proceso de adaptación de una niña de 6 años a una nueva familia, tras la muerte de su madre. También en este grupo hubo una mención especial para “Arabia”, producción brasileña de Affonso Uchoa y Joao Dumans, que según los testimonios de los especialistas que uno lee y admira, fue el otro hallazgo de la sección.

 

La Competencia Latinoamericana repitió este relativo despropósito al premiar como Mejor Película a la brasileña “A cidade do futuro”, de Cláudio Marques y Marilia Hughes, por sobre filmes notables como “Correspondencias” (Portugal), de Rita Azevedo Gómez, o “El ornitólogo” (Portugal), de Joao Pedro Rodríguez, que estuvieron entre lo mejor de todo el festival pues el cine portugués de ayer y hoy demostró estar por sobre todo el resto de las cinematografías (ver aquí https://lamiradaencendida.wordpress.com/2017/04/26/bafici-2017-3/).

Distinta fue la suerte en la Competencia Argentina, donde resultó justa ganadora “La vendedora de fósforos”, de Alejo Moguillansky, filme que se elevó sobre la calidad general de la sección –que fue pobre, aunque las películas cordobesas resultaron atendibles– al proponer una lúdica mixtura entre ficción y realidad para abordar la puesta en escena de la ópera homónima, inspirada en el cuento de Hans Christian Andersen, a cargo del compositor alemán Helmut Lachenmann en el Teatro Colón, en medio de fuertes conflictos gremiales que el director supo incorporar a la trama. También en la misma competencia fue elegido Mejor director el debutante Toia Bonino por “Orione”, y se otorgó una Mención Especial a “Una ciudad de provincia”, de Rodrigo Moreno, en la ciudad de Colón, en Entre Ríos, la otra película importante de la sección. Fue la única premiación a la altura de sus propuestas.

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La vendedora de fósforos 

Como de costumbre, con las citadas excepciones, lo mejor estuvo fuera de competencia: la 19 edición del Bafici se recordará por la retrospectiva al director portugués Antonio Reis, que a muchos nos reveló a uno de los autores más importantes de la historia europea, y la visita del cineasta italiano Nanni Moretti, que dio charlas y acompañó casi todas las funciones. El estreno de las últimas películas de algunos maestros contemporáneos, como Hong Sangsoo, Aki Kaurismäki, Kelly Reichardt, Takashi Miike, Raoul Peck, Cristi Puiu o Walter Hill, también está en los créditos del festival aunque es casi un ítem obligatorio del encuentro, que sin embargo no hay que desdeñar.

Por lo demás, el conflicto generado por la intervención en el Incaa del Poder Ejecutivo sobrevoló a todo el encuentro como telón de fondo, gracias a la activa militancia de la comunidad cinematográfica que prácticamente en cada función nacional leyó un texto para explicar la situación, aunque la organización del festival mostró poco entusiasmo para tomar la posta y auspiciar un debate que vaya más allá de las acciones de protesta: hubo alguna charla sobre el Plan de Fomento que naturalmente abordó la cuestión, aunque desde el festival se intentó que la polémica pasara del modo más desapercibido posible. He allí no sólo una gran oportunidad perdida, sino la marca de los límites del festival.

 

Por Martín Iparraguirre

Copyleft 2017

Published in: on 3 mayo, 2017 at 15:19  Dejar un comentario