Bafici 2015 – Cierre

Un templo para la cinefilia

Under electric clouds

Under electric clouds

Contra los primeros augurios, la 17 edición del Buenos Aires Festival de Cine Independiente (Bafici) mostró la mejor cara de un encuentro que vuelve a recuperar el lugar de ser una de las mayores ventadas continentales de exhibición y descubrimiento de los nuevos valores de la región y, en menor medida, del mundo. Sus tres competencias –Argentina, Internacional y Vanguardia y Género– ofrecieron algunas películas de un nivel sobresaliente, revelando la existencia de nuevos directores a tener en cuenta por su calidad, originalidad o capacidad para aventurarse al riesgo. También hubo apuestas fuertes en las secciones complementarias, con la retrospectiva al director español José Val del Omar como nave insignia –que fue acompañada por la edición de un libro–, aunque también se pueden destacar los focos en la directora francesa Pascale Ferran –que ofreció uno de los mejores filmes del festival, “Bird people”, su última película– en el músico británico Paul Kelly –dentro del ciclo sobre el sello Heavenly Films–, en el programa de cine peruano contemporáneo o por supuesto en la actriz Isabelle Huppert, que planeó como un verdadero fantasma en el encuentro ya que pocas veces se dejó ver en público.

Si a ello le sumamos la voluminosa sección Panorama con los últimos estrenos de los grandes autores del mundo –que permitió confirmar hallazgos como el cineasta ruso Aleksei German Jr. con la notable “Under electric clouds”, o nuevos descubrimientos como el director norteamericano Nathan Silver, presente en el festival–, la Selección Oficial Fuera de Competencia –con el estreno de filmes como “Invierno”, del chileno Alberto Fuguet, o “Ragazzi”, de Raúl Perrone, que la semana próxima llegara al Cineclub Municipal Hugo del Carril–, de Música –que ofreció joyitas como “American interior”, documental ficticio del músico Gruff Rhys, o “The story of Sarah Records”–, más otros apartados como los Clásicos Restaurados –que permitió volver a ver clásicos tan variados como “El color de la granada”, del cineasta armenio Sergei Parajanov, o la comedia norteamericana “Hechizo del tiempo”, de Harold Ramis–, u otras que el autor de esta nota no tuvo siquiera tiempo de atisbar en las respectivas salas, se tendrá una oferta que justifica holgadamente la existencia del festival, que  entre el total de 412 películas (117 cortometrajes, 20 mediometrajes y 275 largometrajes) de 37 países que ofreció, consiguió promediar una calidad más que interesante en comparación, al menos, con la edición de 2014. El público respondió a tanta oferta, y los números finales indicaron que unas 380.000  personas asistieron a las 13 sedes del festival, con un promedio de 85 por ciento de entradas vendidas.

Cuerpo de letra

Cuerpo de letra

Con tal panorama, el palmarés final no pudo menos que dejar algunas injusticias para la polémica: la mayor, para quien firma estas líneas, es la exclusión de “Cuerpo de letra”, de Julián d´Angiolillo, del podio mayor de la Competencia Argentina, que quedó finalmente conformado por “La Princesa de Francia”, de Matías Piñeiro –sin dudas un notable autor en el panorama nacional, aunque no se trate de su mejor obra–,  en calidad de Mejor Película Argentina, mientras que el premio a Mejor Director fue para José Celestino Campusano, que ahora comienza a pisar fuerte en territorio porteño con “Placer y Martirio”, luego de dominar el Festival de Mar del Plata. Mientras La Princesa… sigue profundizando en la apropiación lúdica de las grandes obras de Shakespeare que viene realizando Piñeiro, con una yuxtaposición personal de diferentes comedias del autor inglés a través de la historia de un personaje que se cruza con distintos amores en su regreso a Buenos Aires, la película de Campusano sale del hábitat acostumbrado de su cine –las tierras profundas del conurbano bonaerense– para adentrarse en las intimidades de la aristocracia porteña con una historia de infidelidad de una mujer casada que progresivamente se perderá tras una obsesión por un poderoso empresario, que la llevará a a vivir un sometimiento cada vez más nocivo.

Si bien resulta bienvenido por el reconocimiento a un director cuyo cine no se ajusta a las pautas de ningún canon –pues Campusano suele resultar indigerible tanto para los paladares cultos como para los comerciales, tanto para el cine arte como para el industrial–, uno se sentiría tentado a interpretar el galardón en términos políticos, sino fuera porque hay un jurado ecléctico tras la decisión (formado por el citado Nathan Silver, un español, un alemán, una uruguaya, y el argentino Gonzalo Maza) independiente de la administración porteña. Pero resulta sugestivo que Campusano sea reconocido en el Bafici cuando comienza a alejarse de la dimensión social de su cine, que hasta ahora le había permitido consagrarse en Mar del Plata pese al primitivismo de los elementos de su puesta en escena, que en “Placer y martirio” vuelven a salir a la luz con prepotencia  aunque sin la dimensión más interesante de su obra. Campusano no es ya aquí el cineasta de los marginados del conurbano, aquél capaz de traducir los géneros clásicos de Hollywood a los propios términos de quienes nunca accedieron a sus propias representaciones; queda por ver adónde irá su cine.

El filme de d´Angiolillo sí significó  a su vez una novedad en el panorama argentino: especie de documental narrado en formato de thriller político, “Cuerpo de letra” retrata un universo desconocido como el de los grafiteros de campaña de los partidos políticos, que trabajan en la desierta autopista Panamericana. Más allá de la relación de la película con la coyuntura del país, d´Angiolillo demuestra un manejo sofisticado del lenguaje cinematográfico al construir una narración fragmentaria, misteriosa y testimonial a la vez, sobre el submundo de los encargados de disputar el espacio público en las campañas electorales, a través de un protagonista que pasará de trabajar en las filas del Pro de Mauricio Macri a las del Frente Renovador de Sergio Massa, desatando una disputa de poder de resultados inciertos.

The kindergarten teacher

The kindergarten teacher

Irreprochable es en cambio la elección de “Court” (India),  de Chaitanya Tamhane, como Mejor Película en la Competencia Internacional, no sólo porque se trata de un debut promisorio en el panorama mundial, sino porque el filme exhibe tantos méritos para merecer el galardón como sus mejores competidoras, “The kindergarten teacher” (Israel), de Navad Lapid, y “Una juventud alemana” (Francia), de Jean-Gabriel Périot, que también están a su altura. Se podría argüir empero que “Court” tiene el valor de revelar un universo absolutamente distinto a nuestra cotidianeidad, al reconstruir a la sociedad actual de la India a través de la historia de Narayan Kamble, poeta, músico y activista político de 65 años que sufre una persecución sistemática por parte del poder institucional a través de la Justicia.  Filme político de ánimo antropológico (en el buen sentido de la palabra), el director sigue la odisea judicial que vivió Kamble a partir de su detención por un cargo absurdo: haber incitado al suicidio de un obrero con una canción interpretada en un show musical; proceso que servirá para asistir a la manifestación más clara de la opresión por parte del Estado, y de la dignidad de aquellos que aun en las peores circunstancias están dispuestos a luchar.  Merecidos resultaron entonces también los premios no oficiales de Signis y Fipresi (federación de críticos cinematográficos) para “Court” como Mejor Película. El premio a Mejor Director de la Competencia Internacional quedó, a su vez, para  el citado Lapid por “The Kindergarten Teacher”, justo galardón pues se trata de un trabajo que mejora aun más la obra de un director que ya había ganado el premio mayor del Bafici en 2012 por “Policeman”; mientras que “Une Jeunesse Allemande” se llevó al menos una Mención Especial del jurado.

Por el lado de la Competencia Vanguardia y Género, resultó ganadora la impecable “Letters to Max” (Francia), de Eric Baudelaire, que a través de diferentes correspondencias que  el director mantuvo con el diplomático Maxim Gvinjia narra el proceso de reconocimiento internacional y reconstrucción de la identidad de un nuevo país, Abjasia, desmembramiento de la ex Unión Soviética. El Gran Premio de la sección fue en tanto para “Léone, mère &  fils” (Francia), de Lucile Chaufour, una película que con ánimo experimental sigue la relación entre una madre y su hijo a lo largo de diferentes años. Por otro lado, el premio del público Cinecolor se otorgó para la Mejor Película Extranjera a “Theeb” (Jordania), de Naji Abu Nowar, para la Mejor Película Argentina a “Poner al rock de moda”, de Santiago Charriere, y para Baficito a “Astérix et le domaine des dieux”, de Alexandre Astier y Louis Clichy.

Queda mucho aun por afuera de este balance apresurado, entre otras cosas la destacada presencia del cine cordobés que ya fue reseñada en este blog –por citar otro ejemplo nomas: “Joao Bénard da Costa: otros amarán las cosas que yo amé”, un impecable documental sobre el crítico de cine portugués homónimo del título, que con belleza inusual muestra por qué la crítica de cine es un trabajo esencialmente amoroso–, lo que acaso habla también de los logros de un festival que sigue siendo un santuario para la cinefilia.

Por Martín Iparraguirre

Copyleft 2015

Published in: on 30 abril, 2015 at 1:06  Comments (1)  

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  1. De acuerdo en general con las críticas (salvo de la competencia argentina que no vi nada y no puedo opinar).
    Con “Court”, que pude verla, no puedo compartir el entusiasmo, ya que si bien tiene un tema importante su forma es predecible y escasamente innovadora.
    De Vangaurdia y Género, me sorprende que nadie haya visto una película con buenas referencias y con gran audacia formal, me refiero a “A Girl Walks Home Alone at Night” de la directora iraní radicada en EEUU Ana Lily Amirpour. Escribí mi critica aquí: http://comentandocine.com/2015/04/30/a-girl-walks-home-alone-at-night/
    Respecto a “La maestra jardinera”, otro gran filme, apoyado en las sobresalientes actuaciones de los dos interpretes principales, escribí aquí: http://comentandocine.com/2015/05/01/haganenet/


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