Metegol

Una apuesta a la nostalgia

  metegol metegol

El mayor autor del cine industrial argentino ha regresado a las pantallas tras su consagración mundial en los Premios Oscar 2010 nada menos que con una película de animación, que por cierto resultó la más cara de la historia (20 millones de dólares). Pero más allá del presupuesto (que como dijo el mismo director, deberá recuperar en el mercado internacional), la apuesta asumida por Juan José Campanella no era menor: basta pensar que, como es marca registrada en su cine, el modelo a emular era Hollywood y la industria de animación norteamericana, con Pixar como máximo emblema, para comprender los desafíos de la empresa. El resultado es un tanto paradójico: Metegol falla allí donde Campanella había sabido construir su prestigio autoral, el de ser un hábil trabajador del clasicismo, un narrador capaz de manejar los hilos del relato con alta precisión y eficacia, mientras ostenta un acabado técnico impecable, casi sin precedentes en esta parte del mundo, que efectivamente está a la altura de sus modelos del norte.

mwtegol jugadors

La curiosidad aumenta cuando se repara en que Metegol reúne los elementos centrales del cine de Campanella: la nostalgia por los tiempos pasados en primer plano, sin duda herencia de los inmigrantes europeos del siglo precedente, cuya identidad intenta representar en todas sus películas. El barrio (en este caso el pueblo) como entorno existencial, con sus personajes arquetípicos que fungen como gancho para el espectador, y el fútbol como práctica comunitaria, otorgadora de sentido e identidad social. Hasta el trasfondo ideológico de su cine, conservador pese a su pátina de progresismo crítico, se hace presente en los conflictos que plantea y, sobre todo, en su resolución. Aun así –o más allá de todo esto, si el lector prefiere–, Metegol naufraga por sus resoluciones narrativas, por su incapacidad para orquestar un relato fluido y verosímil, incapaz de plasmar las premisas básicas del clasicismo en una historia que se va perdiendo por las ramas.

El contexto es un pueblo supuestamente típico del interior argentino, aunque como supo ver el crítico Luciano Monteagudo (Página 12) su extraña arquitectura remite más a los clásicos suburbios del cine estadounidense (con una plaza que recuerda icónicamente a Los Simpson). Tras una introducción cómica que readapta el inicio de 2001, Odisea en el Espacio, el filme se trasladará allí a partir del relato de un padre a su hijo, que le narra una aventura pretérita de un tal Amadeo, joven diestro en el manejo del metegol del pueblo aunque nada hábil en el resto de su vida social: tímido y débil, nuestro protagonista se animará a enfrentar al niño fanfarrón del pueblo por interferencia de su amiga Laura, de quien está secretamente enamorado. El resultado será aplastante para el desafiante, aunque años después regresará convertido en una estrella de fútbol para tomar venganza de ésa única derrota: Grosso, tal su nombre, ha comprado todo el pueblo y planea convertirlo en un gran parque de diversiones. Lo primero que hará será destruir el susodicho metegol, que sigue siendo la razón de ser de Amadeo, aunque la magia intervendrá y los jugadores de plomo cobrarán vida. Y se convertirán por supuesto en los laderos de Amadeo, que intentará una última y desesperada medida para salvar al pueblo: desafiar a Grosso y su equipo de superestrellas a jugar un partido real, aunque lo deba enfrentar con un plantel que incluye a un cura, un policía, un vagabundo borrachín, un “emo” y hasta a una señora mayor.

metegol-04-partido

Inspirada en el cuento “Memorias de un wing izquierdo”, de Roberto Fontanarrosa, lo mejor de Metegol está justamente en los pequeños muñecos, que representan tipos icónicos del deporte de multitudes: “Beto” es el típico goleador egocéntrico, que habla siempre en tercera persona de sí mismo; “Capi” el líder carismático con quien se pelea todo el tiempo; “Loco” el bohemio en clave new age; hasta hay un cordobés que remite a Mario Kempes, unos hermanos conflictivos, un coreano y un ruso, entre otros arquetipos. Con ellos también se ve la alta calidad del acabado técnico de la película, con una definición impresionante en gestos y movimientos (ver los primeros planos de las caras de los jugadores), y sus planos más elaborados: Campanella aprovecha las posibilidades de la técnica para lucirse con planos secuencia movedizos que pueden seguir a la pelota en medio de la acción de los partidos, girando sin cortes sobre su eje para abarcar diferentes ángulos. Pero son estos mismos personajes los que revelan las contradicciones de Metegol: pensada para un público infantil y universal, están construidos con referencias más bien anacrónicas al fútbol argentino de las décadas del ´50, ´60 y ´70, como si su espectador fuera un argentino de al menos 50 años. Claro que este es el menor de sus problemas: fragmentaria, deshilachada por momentos, la película se pierde en subtramas mal justificadas, como si fuera una obra coral pésimamente ensamblada. Incluso su clímax se resiente por caprichos del guión, al sacar a los jugadores de plomo de la trama. Esquemática en su planteo, estructurado en base a divisiones binarias (que revelan su pensamiento conservador: pueblo vs. corporaciones, autenticidad vs. progreso, pasado puro vs. futuro inhumano, inocencia vs. maldad), Metegol termina mostrando a un Campanella que no está a la altura de sus logros ni de su fama, aunque la repercusión de su cine se mantenga intacta.

Por Martín Iparraguirre

miparraguirre@hoydiacordoba.info

Copyleft 2013

The URI to TrackBack this entry is: https://lamiradaencendida.wordpress.com/2013/07/26/metegol/trackback/

RSS feed for comments on this post.

One CommentDeja un comentario

  1. Muy de acuerdo: un paseo por la nostalgia!! Para mí esta nueva historia de Campanella tiene mucho corazón, humor y reflexiones. Me encantó. La animación es sublime y hay un par de escenas desopilantes. Desde el minuto 0 te engancha en el folclore argentino, su futbol, sus historias, sus pasiones.

    Un orgullo poder presentar un producto argentino tan redondo en materia de animación al resto del mundo.

    Te invito a mi propia crítica de “Metegol” en mi página: http://on.fb.me/12lBOds

    También aprovecho a invitarte a que me sigas en mi página para más novedades de cine, entre otras cosas

    https://www.facebook.com/sivoriluciano

    ¡Saludos!


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: